Todo es risa y bromas hasta que se pone sobre la mesa un tema delicado, de contingencia o ideológico. Antes era frecuente en el almuerzo familiar (por eso ya no se habla de ciertos temas) y hoy en los grupos de amigos de Wsp, que un tema “polémico” termine por desatar las más bajas pasiones, al punto incluso de pelearse con familiares o dar por finalizada la amistad con alguien.




