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No tengo dudas de que el presidente en funciones
ha perdido los papeles en el problema catalán; incluso se le ha visto el
plumero visitando a los policías tras dejarlos a su suerte e impedir que el
retén de la Guardia Civil, presente en
Cataluña, actuara en los peores momentos. Tenía que hacerse la foto y -- como
Casado había anunciado visita a Barcelona-- no quería que le pisaran el
terreno, la foto y el protagonismo. Pero lo más curioso es que en Cataluña no
sucedía nada extraordinario –según él y su ministro de Interior— de ahí que se
presentaran con escudo blindado, rodeados de guardaespaldas y con dos miembros
en el coche portando subfusiles. Diga lo que diga el presidente ‘cum fraude’, y
remedando a Johann Ch. Friedrich, la libertad en Cataluña tan solo existe en la
tierra de los sueños.
La escalada de la violencia y el fomento del
desorden público daba para detener al presidente de la comunidad catalana, pero
el Gobierno se ha dejado calentar sin actuar ante las arengas de Torra a los
“indepes”, con lo que se ha generado un clima de vandalismo y terrorismo callejero brutal. Las
medidas a tomar estaban más que
justificadas aunque no sé si por cobardía, incompetencia, pactos no
escritos o por si esos “indepes” son
necesarios para futuros pactos… El caso es que unos por otros, la casa sin
barrer. Por eso nunca he entendido qué era eso de que “Pedro Sánchez no
descarta ya ningún escenario” en Cataluña. Lo sorprendente es que, los propios
políticos presos por el golpe de Estado también han echado leña al fuego cuanto
han podido, con el único objetivo de hacer daño (el Tribunal Supremo puede
decir misa, pero fue golpe de Estado, como fue rebelión, aunque se quiera
retorcer el lenguaje y ajustar el grado de violencia a conveniencia, al no uso
de armas y a mil y una zarandajas más)
Con el apoyo de Casado y de Rivera se lo han
puesto al presidente en funciones como se las ponían a Fernando VII. Antaño se
aplicó mal el artículo 155 y ahora no se ha sabido buscar el momento para
aplicarlo en toda su extensión e intensidad. El Gobierno se ha ido por las
ramas y se ha parapetado en estupideces como “la proporcionalidad” y demás
gaitas absurdas. Si ya había unidad y era
cuanto se precisaba; ahora bien, si lo que buscaba el presidente era la unidad
de aceptación de todos los grupos parlamentarios, entonces es que no ha
entendido nada todavía. ¡Cómo van a ponerse de acuerdo en el Senado los
“indepes”, nacionalistas, podemitas, mareas y corrientes, afines al terrorismo
etarra, conservadores, derecha escorada, comunistas y sociatas! ¿Quién se está
volviendo loco de repente?
La Policía y la Guardia Civil no tienen por qué
tener presente la proporcionalidad; eso es una gamberrada presidencial. ¿Tienen
en cuenta eso en otros países? Echen un vistazo a los últimos acontecimientos
en Francia, Grecia, Italia, Alemania,… Los atentados de ETA… ¿A dónde guardaban
la proporcionalidad en los bombazos, el tiro en la nuca y la ejecución puntual?
Si así piensa el Gobierno es que se está dejando llevar por deficientes
gaznápiros apesebrados que nada aportan al país. ¡Ay si la policía rusa se ve
envuelto en atentados y ataques asilvestrados como los de Barcelona! Estoy
seguro que no sabrían escribir el equivalente a la absurda proporcionalidad de
la que se habla aquí.
Parece
como si nadie en el Gobierno y en la Generalidad se hubiera dado cuenta del daño que se está haciendo a
Cataluña con el terrorismo urbano de grupos incontrolados. Se mire al
terrorismo “indepe” o a los grupos
antisistema de origen diverso, bien lo ha sabido ver y explicar el
presidente Revilla: "Hay insensatos gobernando que no se dan cuenta de que
esto hay que pararlo y de que los primeros interesados en pararlo son ellos
porque la situación está afectando gravemente a cantidad de industrias, comercios,
viajeros...".
Solo un dato apoyando cuanto dice Revilla: tengo
información fidedigna respecto a que altos directivos de SEAT-Martorell han visitado terrenos fuera de Cataluña para
reubicar buena parte de la empresa. Y Torra pasando de todo eso: es más
importante estar pendiente de los golpistas y proporcionarlos prebendas diarias
que de asegurar una economía desahogada a la ciudadanía. ¡Manda huevos!
Hemos comprobado que hay que actuar
en Cataluña porque se ha alterado la convivencia, vulnerado la Constitución,
desobediencia a las leyes y tribunales. En breve llegará otro fin de semana y
no sería extraño que, a modo de pic-nic, volvieran a la carga los grupos que
siembran terror. Todo empezó porque los gobernantes catalanes querían tapar el
famoso 3% y el alto grado de corrupción existente, pero no sabemos cómo va a terminar todo esto.
No es la primera vez que sucede a lo largo de la historia. Según avanzo en mi
reflexión estoy recordando una sentencia de Esquilo donde se refleja
perfectamente cuanto estamos tratando: “La desmesura al madurar grana con la
espiga del error, y la cosecha que se recoge sólo consiste en lágrimas”.
Nada de lo sucedido ha sido por casualidad. Era
lo previsible. Los acontecimientos estaban programados ya que se esperaba la
sentencia, incluso muchos la esperábamos más dura. Lo que no esperábamos es la
doble postura del Gobierno; es decir, una postura a conveniencia, como tampoco
esperábamos que los golpistas echaran más gasolina al fuego desde el hotel (no
lo entrecomillo) donde cumplen condena. Si el funcionamiento del Estado de
Derecho es éste, pues tiene mucho que mejorar. Como decía un periodista
extranjero: “La ley española está hecha para condenar a “robagallinas, nada
más, y siempre que no roben muchas a la vez”
Jesús Salamanca Alonso