Quiero iniciar este articulo lamentando los hechos violentos de esta semana en Aguililla, Michoacán, Tepochica, Guerrero y Culiacán, Sinaloa. Es desgarrador escuchar los gritos de un policía que ve a su compañero morir frente a sus ojos y no poder hacer nada o ver como un padre hace hasta lo imposible por proteger con toda su fuerza a sus hijos y alejarlos de las balas en horario pico a unos pocos kilómetros del centro de la capital del estado de Sinaloa.Lo del día de ayer en Culiacan fue triste, decepcionante, frustrante, impotente y un golpe de realidad muy duro, no lo digo por la violencia que lamentablemente eso se vive a diario como lo dijo la Secretaria de Gobierno, Olga Sánchez Cordero, aunque lamentablemente esa frase fue sacada de contexto y termino viéndosele como una villana por tales palabras.




