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El coordinador federal de
Izquierda 'Hundida', Cayo Lara, se ha vuelto a 'columpiar' políticamente al
intentar explicar que el adelanto de las elecciones al 20 de noviembre "no
resuelve para nada los problemas de España". Seguramente con lo de no
resolver los problemas de España ha acertado pero no así con lo demás. Bien es
verdad que es el camino necesario para iniciar la confianza y la recuperación.
Ya lo ven, hasta en eso está dispuesta Izquierda ‘Hundida’ a condenar a la
clase trabajadora.
¡Menuda desorientación tiene en sus
filas ese tipo de izquierda! Su ocasional líder puede hacerles más daño
que un nublado de verano. Lo cual tampoco es de extrañar pues, si hay una formación política que va contra corriente y que no
puede entender los problemas de los ciudadanos, esa Izquierda 'Hundida'; una
izquierda radical que igual aspira a acabar de destrozar a España como a
'condenar' a la clase trabajadora. Pero lo que es aportar algo coherente, desde mi punto de vista nunca
lo ha hecho este tipo de izquierda encorsetada, rancia y
cavernaria. Y nunca lo hará porque se basa en lo que se conoce en el mundo de
periodismo como: formación de ‘colmillo retorcido’.
Otra de sus gracietas ha sido la
de calificar al candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, de
"velocista imprudente". Sin saber de qué habla, acusa a Pérez
Rubalcaba de presionar a Zapatero para adelantar las elecciones. La única
explicación a la carta de sandeces del presunto líder de Izquierda 'Hundida' es
que se encuentre desconcertada la formación para afrontar unas elecciones
repentinas. Su falta de planificación pone de manifiesto que estamos ante una
formación política sin orientación ni perspectivas ni programa coherente. Y lo que es más
grave: muy cerca del programa 'perroflauta'.
La contradicción de Izquierda
'Hundida' vuelve a salir a flote al incidir en que la credibilidad de Rodríguez
Zapatero hace aguas por todas partes, sobre todo porque ha accedido a las
presiones de RbCb. ¿En qué quedamos? Ni resuelve nada la convocatoria electoral
ni tiene credibilidad Zapatero. ¿Entonces? Pues muy sencillo: estamos ante la
indefinición del comunismo insensato y ex temporáneo, por no decir trasnochado
y turbulento. Hay hombres y formaciones políticas --decía Abraham Lincolm-- que
nunca han encontrado una definición para la palabra libertad. Y por lo que
comprobamos, algunas personas y algunas formaciones jamás han encontrado ni
encontrarán su definición ni su palabra
ni la idea de libertad.
El colmo de la insensatez y del
desvarío de su líder ha sido afirmar que su formación "está preparada y
lista para afrontar este nuevo reto". Se supone, como dicen algunos de sus
ex militantes, que adoptarán y adaptarán el programa de los "indignantes". Ya decía William James que el arte de ser sabio consiste en
saber a qué se le puede hacer la vista gorda. Pues eso. No es precisa más o
mayor información.
Jesús Salamanca
Alonso