
. La más reciente, utilizada en la actualidad por todas las empresas que quieren consolidarse, es la del marketing online. No podemos cerrar los ojos a la realidad imperante de que a día de hoy todo el mundo está conectado, lo que significa que las barreras físicas y geográficas han desaparecido por completo en la comunicación humana.
Los negocios que llevan a cabo estrategias de promoción también lo saben, de modo que se nutren de las facilidades que hoy en día la informática brinda en lo que se refiere a una segmentación perdecta, precisa y detallada. Los perfiles de los clientes potenciales, presentes en RRSS masivas como Facebook, nos ofrecen toda la información necesaria.¿Significa eso que la publicidad tradicional ha desaparecido? En absoluto. Es más, en según qué sectores, como el deporte, sigue siendo esencial. El motivo es muy sencillo: por lo general, los grandes eventos deportivos, como los torneos y las ligas nacionales y regionales de fútbol, baloncesto o tenis, son patrocinados; es decir, una empresa o corporación financia dicho evento con su dinero y a cambio solo pide una cosa: publicidad. Por eso vemos los nombres claros y gigantescos de marcas reconocidas o no tan conocidas en las vallas de los estadios de fútbol, en las pantallas flotantes de las canchas de baloncesto, o en los extremos de una red de tenis.Pero no solo existe todavía este tipo de publicidad, sino que también ha sabido sacarle a internet el mismo provecho que el marketing digital puro. Así, es posible disfrutar de partidos en streaming en una página web especializada, teniendo la publicidad incrustada el mismo éxito o más. Por supuesto, los sitios web que ofrecen eventos deportivos por internet sí necesitan hacer labores de posicionamiento, ya sea mediante un empleado cualificado o contratando a una agencia SEO.La conclusión que extraemos de esta realidad es que la publicidad de toda la vida, lejos de desaparecer, se transforma, y al transformarse se adapta a la realidad actual asegurándose su supervivencia. Así es como nace la publicidad híbrida, fruto de estrategias físicas y virtuales.