Existe una clara interrelación entre información y conocimiento, pero hay que ser conscientes de que la sociedad de la información también acarrea peligros, por cuanto puede acrecentar las desigualdades. Aquí es donde la educación de personas adultas tiene un amplio campo de actuación para evitar ese riesgo. En este sentido viene pronunciándose desde hace tiempo Federico Mayor Zaragoza: “…puede llegar un momento en el que poseamos mucha información, pero carezcamos de formación”.




