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El
consejero de educación de Castilla y León, Juanjo Mateos, va a sacrificar los
ladrillos para salvar la calidad educativa, aunque su concepto de calidad es un
tanto dudoso; máxime cuando se comprueba el día a día y se puede observar que
faltan profesores en los centros, que abundan los medios contratos, que al
profesor se le obliga a impartir aquello de lo que no es especialista, que el
profesorado huye de los equipos directivos de los centros y que la Consejería
de Educación se pasa por el arco del triunfo las resoluciones del Procurador
del Común, sobre todo si benefician al profesorado y ridiculizan a la propia
Consejería o a la Junta de Castilla y León. Son solo unos ejemplos pero abundan
otros y de todo tipo. A pesar de ello sacan a pasear el Informe PISA como si
fuera la panacea, porque desconocen el fundamento del mismo y porque solo
abarca a una parte muy pequeña del sistema educativo. ¡Ya está bien de
insensateces, caramba!
Es
sorprendente la 'pedrada' del consejero Mateos en una reciente entrevista en la
prensa de Valladolid. Según él, "las soluciones en Castilla y León pasan
por apostar por un mayor compromiso y formación de los profesores".
Casualmente fue él quien desmanteló la red de formación del profesorado en toda
la Comunidad (los competentes CFIES), lo
que provocó el rechazo del profesorado; de ahí que cada docente busque su
formación a través de la UNED, los sindicatos docentes no de clase y las
Universidades de Verano, sobre todo. El 'circo' formativo que tiene la
Consejería de Educación es un modelo concebido para colocar a los afines y
obedientes de esa derecha marchita que tanto daño está haciendo a Castilla y
León desde hace veintidós años.
No
está de más que desde la Junta de Castilla y León se piense en clave de
austeridad pero que tengan cuidado con lo que entienden por tal. Al parecer
pretenden eliminar programas como el de centros abiertos y aplicar recortes en
cuanto afecta a compaginar y conciliar la vida laboral con la vida
familiar. Miedo nos da, porque los recortes ya los están sufriendo los docentes
y los equipos directivos de los centros en Castilla y León. Incluso los propios
centros: hay que destacar que algunos carecen de biblioteca, mientras la
Consejería mira al tendido o paga horas extras por lo que llaman Programa de
Éxito Escolar y por la impartición del That´s English! Sencilla y sinceramente
vergonzoso y patético. Desde la derecha siguen con la política de dar más al
que más tiene.
El
consejero, Juanjo Mateos, en vez de parafrasear a 'Pepiño' Blanco debería
reflexionar sobre lo que está haciendo y explicar los fuertes recortes en el
gasto educativo para el actual ejercicio económico (41,14%) y en los sueldos
docentes durante 2010. La manera de conseguir la felicidad es haciendo felices
a los demás y doy fe que ese no es el camino que lleva la Consejería de Mateos,
auténtico nido de afiliados, aduladores, incautos y desaprensivos. Lo tranquilizador
de todo eso es que entre tanto 'buitre' también conozco a algún responsable y
trabajador. Pero los cuento con los dedos de una mano y posiblemente me sobre
alguno.
Jesús Salamanca Alonso