Cuando Maduro y su camarilla de ladrones le piden hasta al Papa que invite al dialogo con la oposición y logran un primer encuentro en Noruega, país “chavista” que no reconoció a Guaido como presidente legítimo de Venezuela, dirigente que se negó a cualquier dialogo y convoco días atrás a una movilización pacífica de todo el pueblo entre otras cosas más, y que proscribió por nefasto e inútil, el dialogo entre ellas.




