. John Maynard Keynes.
Dicen
que “mal de muchos…es hora de pensar diferente”. Hablando de desaceleración
económica, no somos la excepción. De acuerdo a cifras del Fondo Monetario
Internacional, 70% de los países del mundo vive un periodo de enfriamiento
económico, y en 2019, siete de cada 10 países vivirán en decrecimiento. Se
resisten a decretar recesión; sin embargo, por el lento crecimiento eso estaría
cercano a ocurrir.
Si
nos atenemos a lo anterior, ¿Para qué preocuparse por 0.2% o por una nueva
ronda de ajustes a la baja al pronóstico del PIB mexicano? tal como lo reportó
INEGI durante el primer trimestre 2019. La realidad es que todo depende del
color del cristal con el que se mire.
Si
nos comparamos con Argentina o Venezuela, vamos bien o “requetebién”, como dice
el Presidente. Los argentinos tuvieron un decrecimiento de 5.4% en el primer
bimestre del año, con una inflación superior a 50%; Venezuela, tendrá un rotundo
-25% del PIB al final del año, con una inflación de 2 millones 986,295%
anualizada. No hay más que decir: Venezuela es líder mundial absoluto en
retroceso macroeconómico. El caos político, la corrupción, la migración masiva
y la crisis de su industria petrolera explican la caída. En esta década, la
república bolivariana ha perdido 60% de su masa económica. Los detractores de
AMLO por eso están de fiesta o pareciera que están de fiesta. Ayer hasta salieron
a marchar en el Ángel de la Independencia.
Por
supuesto que en el continente hay historias mucho más felices que las de
Argentina y Venezuela. Por ejemplo, las de nuestros socios de la Alianza del
Pacífico, que destacan por la consistencia de su marcha económica: Perú lleva
115 meses de crecimiento económico ininterrumpido. Es un caso de éxito económico
reciente, en parte, gracias a medidas contra la corrupción: tiene a todos sus
expresidentes acusados por corrupción. Es verdad que el PIB de los andinos es
apenas una quinta parte que el mexicano, pero los expertos proyectan que
crecerán más del doble que México: de 3.5 a 4%. Números parecidos a los que se
anticipan para Chile y Colombia. Alrededor de 3.5%, para cada uno de ellos.
Colombia destaca por la diversificación de su economía. Chile está al pendiente
de lo que pasa con China, determinante en el precio del cobre, su principal
producto de exportación. Por lo pronto, China está creciendo 6.4% en el primer
trimestre.
México
tiene una tasa de crecimiento que se parece a las de las economías avanzadas
(1.5-2% anual), incluidas la totalidad de la zona euro. En la zona euro el
promedio está en 0.4%, entre una Italia que entra y sale de la recesión y
España que ha crecido casi 3% en promedio desde el 2015. El caso de las
economías emergentes, en conjunto, están creciendo al 3.5-4%.
Por
otro lado –y para sorpresa de muchos- Estados Unidos se mantiene estable y
creciendo a pesar de la creciente y animosa campaña de los demócratas contra
Donald Trump. La economía de Estados Unidos creció 3.2% en el primer trimestre
del año 2019, superando ampliamente los pronósticos de los expertos que
esperaban 2.5%. El incremento del PIB es el mayor desde el 2015 y se produjo, a
pesar de que el gobierno estuvo cerrado durante 35 días. Normalmente, un
impulso tan fuerte de la economía estadounidense significaría un impulso para
la economía mexicana, a través de nuestro sector exportador. Lo cierto es que
no está pasando.
Hay
que poner atención al dato de ventas al exterior de México. En marzo
registraron un decrecimiento, el primero desde hace 28 meses. Ahí hay un foco
prendido: EU crece pero no “jala” a México. Es un alerta amarilla, que también
se ha encendido en Canadá, el otro socio del T-MEC. Ellos tampoco traen problemas
de crecimiento interno. No obstante, de los últimos cuatro meses, en conjunto
la zona exportadora de América del Norte, en tres, ha tenido un comportamiento negativo.
@leon_alvarez