. Hay poca claridad,
aún, además de un extraño desazón y divorcio entre la narrativa de las
campañas, en general, y las exigencias ciudadanas que se centran en tres temas:
inseguridad (42.5%), corrupción (10.9%) y desempleo (7.8%).
Lo
que sí estamos observando, eso sí: serán campañas estratégicas en las que mucho
contarán, ahora, los equipos internos. El denominado “War Room” y la
experiencia de quienes toman las verdaderas decisiones de campaña. Y si lo
duda, estimado lector, lectora, basta ver la forma poco convencional de las
contiendas en las que su centro --y hasta ahora- ha sido más interesante la
pre-campaña o procesos internos para elegir candidatos. Al respecto, van los
siguientes apuntes:
1) Partido Acción
Nacional (PAN).
El reto más fuerte del PAN es salvar su enorme fractura interna y “defender” la
transición por la que tanto se luchó para derrotar electoralmente al PRI en
2016. Hasta hoy, los gobiernos de transición en el país no han logrado
reafirmar la ingente necesidad de darle otro enfoque a la forma de gobernar. En
Durango, no ha sido la excepción. Los resultados gubernamentales son, quizás,
su mayor fuente de conflicto o debilidad con la ciudadanía porque no han
logrado justificar por qué un cambio de partido necesariamente pasa por un
cambio de políticas públicas. Recordemos que 52% de los
ciudadanos está Poco o Nada Satisfecho como van las cosas en Durango. La
principal crítica a los gobiernos de transición en nuestro terruño es que se
sigue gobernando con “otros” actores pero de manera inercial, con principios gubernamentales
y actores de la escuela del PRI. A esto hay que añadirle la fractura interna
entre funcionarios del Estado y del Municipio durante los tres últimos años.
Para nadie es ajena la disputa “entre panistas” generada a partir del ejercicio
del Gobierno Estatal y Municipal, respectivamente. Es cierto, la Ciudad de
Durango presenta una inclinación mayoritaria del votante promedio con afinidad
por Acción Nacional, pero la cuestión es: ¿Por quién votarán los militantes
panistas, si es que salen todos a votar? Nadie repara en el desgaste (natural y
añadido) por el ejercicio de gobierno y por la división del panismo en lo
local. Por otro lado: ¿El candidato de Acción Nacional se atreverá con su
narrativa en señalar los fallos y errores del panismo en el ejercicio de
gobierno? ¿tomará distancia? ¿será otra simbiosis mal parchada? Resulta
paradójico que no se defienda la transición desde sus fueros.
2) MORENA. Quien diga que MORENA va a ganar en
Durango por estar arriba en las encuestas por el tsunami que representa López
Obrador, se equivoca. Debemos recordarles a los que encabezan a MORENA, en
Durango, que las elecciones son locales, en las que cuenta, y mucho, el
prestigio, trayectoria y perfil de quienes se postulen por ese partido. Hasta
ahora a pesar de que López Obrador es factor de popularidad por lo que hace a
nivel nacional y que ha generado entre sus opositores una reacción virulenta
por los cambios que se están gestando desde el gobierno federal (Quizás está
pisando tantos cayos que la mayoría de la clases medias y bajas del país siguen
apoyándolo) desde mi punto de vista, tampoco reparan en ese perfil del votante
medio en la ciudad: clase media y baja, con afinidades e inclinaciones
tradicionales, escolaridad promedio entre media superior y profesionistas, que
están desempleados y a los que les afecta el raquítico ingreso, el poco
reconocimiento de su capacidades profesionales, el nulo ascenso social o falta
de meritocracia, la corrupción y la inseguridad que son las principales
características entre 60% de los que forman parte de los potenciales votantes.
Por otra parte, han salido muy afectados por el enorme desaseo de su proceso
interno.
3) Partido del
Trabajo (PT).
Quitarle méritos a la eterna figura que encabeza este partido en lo local (con
sus luces y sombras) es no reconocer un arte de pragmatismo político inusual o
poco visto. Para muchos es una debilidad; para otros tantos, es una virtud. Es
claro el peso del PT en varias secciones electorales de la ciudad. Y si no,
recuérdenle al PAN –y luego a MORENA- por qué se dieron los resultados
aplastantes en las elecciones distritales de 2018. No se entenderían sin las
estructuras y movilizaciones petistas. Ahora bien, si de afinidades políticas y
perfil del votante promedio que requiere este partido hablamos, es indudable
que es exactamente el mismo que ostentan los creyentes en López Obrador. No hay
más que explicar en este sentido. Por lo tanto, no hay forma de criticar la
clara alusión de la campaña del PT con la figura de López Obrador en primer
plano. El asunto del PT va en otro sentido: ¿Operan en estricto apego con
acuerdos a nivel central con López Obrador? ¿son factor de unidad del
movimiento de izquierda? ¿son los adalides de la defensa del proyecto de nación
de AMLO –por aquello de las sabandijas y otros demonios-?
4) Movimiento
Ciudadano (MC).
Tratar de relegirse es, sin duda, un acto de audacia interesante, con todos los
riesgos y ventajas que ello implican. Y si revisamos la carrera política de
quien encabeza a este partido para competir en esta contienda, de ninguna
manera es extraño, ya que así se ha curtido en política. De modo que el caos y
la tempestad es un escenario que incluso le es familiar –y hasta productivo-.
Tampoco es extraño que sea la única expresión de defensa de la transición
lograda en 2016. Eso es muy significativo e interesante. “Defendamos Durango” es, quizás, la expresión más clara de campaña
en estas elecciones. La principal virtud, en este caso, es que ha logrado
aglutinar entre sus acompañantes muy diversos cuadros y perfiles, la mayoría
talentosos, que han sido prácticamente desechados, desterrados e incluso,
perseguidos y atacados en sus partidos o corrientes originales. Independientemente
de que se trate de perfiles del PAN, del PRI, del PRD o de otros partidos y
corrientes, hay personajes de respetable y reconocida trayectoria profesional
entre sus filas. No necesariamente cazados con MC, pero sí, con la que es, quizás,
la única oportunidad de sobrevivencia política y profesional que haya para
muchos de ellos en el futuro. De modo tal que la contienda del MC y de quien
encabeza esta fórmula es algo parecido a aquellas analogías en las que se dice
algo parecido a lo siguiente: “quemaron sus naves…”, “entre la espada o la
pared…”, “el todo por el todo…”. En este contexto, estimados lectores, es que
MC y su fórmula serán un factor determinante para sus adversarios políticos. El
hubiera no existe. El asunto con MC es: ¿Por qué se tardaron tanto en reactivar
esta oferta política? ¿por qué no desde el inicio de la alcaldía se tejieron
estos lazos y, en cambio, se profundizaron las diferencias entre PAN,
principalmente? Algo que me resulta paradójico es que desde MC sí se defienda
la transición claramente con el lema: “Defendamos Durango”. La historia está
por escribirse.
5) Partido
Revolucionario Institucional (PRI). Para todos es un hecho que el PRI no tiene
cabida en las siguientes elecciones. Es cierto que es el partido que sigue y
seguirá concentrando el mayor rechazo en intención de voto; sin embargo, me
parece que es adelantar vísperas. Y, en este caso, en un contexto local, es
como tratar de hacer gárgaras boca abajo. Soy de los que piensan que el PRI va
que vuela para ganar, aunque sea perdiendo las elecciones. Y no es que caigamos
en aquello de que se trata del nuevo partido morralla. Es simplemente que por
experiencia, cayo, colmillo, tradición, o llámele como usted quiera, es el
partido que mejor estructura territorial desarrolló por muchos años. Y si esta
es una elección poco convencional, en la actualidad no habrá nada tan “poco
convencional” como reorganizar las estructuras y el andamiaje del territorio
como los mejores canales de comunicación y transmisión de “instrucciones” para
la movilización del voto: ¿Hacia dónde y cómo se movilizarán estas estructuras?
Esa es la cuestión.
Hasta
hoy llevamos 20 días de campañas electorales rumbo al dos de junio 2019.
Destaca un extraño desazón y divorcio entre la narrativa de las campañas, en
general, y las exigencias ciudadanas. Lo más seguro, eso sí: serán campañas
estratégicas en las que mucho contarán, ahora, los equipos internos. El
denominado “War Room” y la experiencia de quienes toman las verdaderas
decisiones de campaña. Talento mata grilla, dicen por ahí…
@leon_alvarez