. Pero a que se refieren, a que no se puede escoger el color del amueblado de sala? O a que no se puede llegar a un acuerdo en cuanto a la religión que profesaran sus hijos? Cualquiera que fuera la respuesta casi siempre es la punta del iceberg de lo que realmente está pasando.
Diferencias irreconciliables podría ser ya no poder más con la traición constante, la infidelidad y el desamor. Cómo te sientes cuando la persona que prometió amarte y cuidarte, serte fiel en lo bueno y lo malo, en la salud y en la enfermedad simplemente prefiere, escoge, quiere y finalmente te deja por otra persona; no hay una simple respuesta para eso porque para los que amamos, escogimos y nunca dejamos a la persona mencionada el corazón simplemente se nos rompe en mil pedazos. Los que enfrentamos esta situación simplemente hemos vivido en carne propia lo que “romperse el corazón” significa. O podría significar que llegar a tu hogar sea un martirio, porque la persona amada te degrada, no te apoya, no comparte su vida, tiene algo negativo que decirte, te ignora, es indiferente y usa sus palabras como puñales para que sientas su desagrado. Y qué tal si delante del juez se presentan estos dos casos, igualmente válidos y en algún momento justificables. El juez debe tratar de ser ecuánime, justo, mediar entre las partes, encontrar el mejor resultado en donde cada quien obtenga lo que merece. Entonces la pregunta que se deriva debería ser que se merecen?, si los dos querían un matrimonio feliz, un hogar seguro y una vida plena… he aquí el acertijo! Si siempre quisieron lo mismo, si lucharon por bastante tiempo por conseguirlo, recursos, vida y corazón en eso y si tienen familia en común no sería más lógico tratar de volver estas diferencias irreconciliables en conciliables?
Sería grandioso que cada pareja pudiera ponerse en los zapatos del otro y así sentir en su propio pellejo lo que el otro está sintiendo o por lo menos imaginarlo. Si estás en medio de una disputa de este tipo y estas considerando tirar todo por la borda, por favor, antes que sea demasiado tarde, considera que el otro lado de la frontera del matrimonio, ese otro lado que se llama separación y divorcio es un lado difícil de habitar y ahí inevitablemente tarde o temprano verás que si hubieras tratado de entender a la otra persona hubieras podido cosechar mejores y más dulces frutos.