. Un camino que unificaría nuestro país de norte a
sur. Una huella de no más de 1,2 m de ancho y de 8.500 km de largo (Chile mide
4.270 km) que atravesaría y vincularía diversas culturas, ciudades, paisajes y
personas.
Este “Hito Patrimonial”,
como ya ha sido catalogado, recorre el territorio en su eje longitudinal.
Activa, gracias a los senderos transversales, un gran porcentaje olvidado de
nuestro territorio: la Cordillera de Los Andes (sólo en la región
Metropolitana la cordillera representa un 85% del suelo). El proyecto pretende
acercarla a la población y convertirla en un gran espacio público natural,
tanto a nivel nacional como internacional. Actualmente hay 1.200 km habilitados
¿Qué ha pasado en estos últimos 5 años con los 7.300 km restantes?
El Proyecto
Desde el hito tripartito
de Visviri (17º 35S) hasta el Cabo de Hornos (55° 15’S) cruza las 15 regiones y
94 comunas, 40 cuencas hidrográficas, 17 parques nacionales , 21 reservas y 2
monumentos naturales (1000 km de huellas sobre estos). Sería el trekking más
largo del mundo, el que uniría más ecosistemas atravesando 3.000 km de praderas
y matorrales, 1.400 km de bosques nativos y plantaciones forestales, 1200 km de
áreas sin vegetación (desierto y campos de hielo).
El beneficio es para un
área de más de 4.4 millones de habitantes; el 29% de la población chilena, la
red de senderos uniría pueblos y caseríos que hasta ahora no han sido
conectados a la infraestructura del país.
Status quo
Cada uno de los 35 tramos
fueron estudiados minuciosamente por directivas regionales con participación de
las comunidades vecinas. Esto bajo la política participativa de la Comisión
Nacional de Medioambiente (CONAMA) , quienes dirigían el proyecto con apoyo del
Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) .
En Santiago, la directiva
regional estuvo formada por los municipios de la precordillera agrupados en el
Proyecto Protege, quienes pretendían potenciar el sendero creando una gran
reserva ecológica, un espacio público natural: un “Contrafuerte Santiago”.
Parte de los problemas
vistos para el cumplimiento de este gran proyecto estuvo en la evaluación
realizada por el ministerio de Hacienda, donde destacaba la falta de
planificación y estrategia en la habilitación de senderos dentro de propiedad
privada. Los únicos tramos que se
lograron habilitar estaban en terrenos fiscales y de comunidades indígenas.
La planificación de
accesos al sendero a través de parques nacionales obligaba a los usuarios a
acceder mediante el pago de entrada, rompiendo una de las premisas de que el uso
de espació público natural fuera gratuito.
¿Habrá de suponer que
este proyecto sólo quedó como una buena intensión o podemos esperar de las
actuales autoridades retomar una tarea inconclusa?