El congreso estatal emitió un exhorto para que los próximos ayuntamientos contraten exactamente la misma cantidad de hombres que de mujeres al integrar sus plantillas laborales. Desde la corrección política que nos exige el avasallante ímpetu del movimiento feminista, el exhorto tendría que valorarse como una iniciativa encomiable y digna de elevarse a la categoría de ley para asegurar la obligatoriedad de su cumplimiento.



