Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Libros   ·   Escritores   ·   Reseña   ·   Novela   ·   Lectores   ·   Periodismo   ·   Ética   ·   Moralidad   ·   Bioética   ·   Filosofía Social



No era por acá...


Inicio > Economía
24/03/2019


378 Visitas



En el comienzo de este último año de gobierno de Macri, la política se define en una Justicia dudosa, mientras la economía empeora,  y el oficialismo no puede evitar que sea el tema  continuamente.




La economía ya ni siquiera tiene dos o tres controles --tasa,dólar, letras o bonos--- como tenía hasta el año pasado; hoy solo le queda uno: la tasa, que se está volviendo en contra, porque cuánto más la sube el BCRA más desconfianza produce en los que están en pesos,  aunque siga ganando la codicia al miedo. Pero también mayor falta de credibilidad produce,  en quienes miden la capacidad de pago del país, subiendo el indice de riesgo cada día. 

Es que el BCRA está pagando esta última semana, tasa de Leliq por arriba del 60% nuevamente. Porcentaje que por otra parte solo le da una enorme rentabilidad --en pesos-- a los Bancos, que se dan vuelta y a sus ahorristas en pesos con plazos fijos o cajas de ahorro, les paga hasta 20 puntos menos. Es lógico con esta ecuación y con tasas en esos instrumentos que no le ganan a la inflación, que gran parte de los ahorrista pequeños y medianos, todos los días soliciten dólares.

Sin embargo si bien ese es un problema que presiona al nivel cambiario y con montos poco significativos, hizo subir el dólar un 12% en lo que va del año, el más grave es la tasa que a partir de lo que el Central paga a los Bancos en Leliq, se traslada a los demás instrumentos de crédito asfixiando completamente a la economía real y el consumo de las personas con tarjeta.

Todos números impactantes, que hoy se reducen a deuda.

Podemos tomar tres que reflejan completamente la gravedad de la situación.

Uno, los más de 2800 millones de pesos, que paga cada día el BCRA por intereses de Leliq

Dos,  los  1700  millones de pesos que paga cada día el Tesoro por su propia deuda en pesos.

Sumando ambos, que más allá de independencia o no del BCRA, son responsabilidad del mismo Gobierno, llegamos a más de 4500 millones de pesos por día en pago de intereses. 

No es muy dificil hacer comparaciones realistas, de qué se podría hacer con ese dinero, varios hicieron cálculos de 2  Hospitales por día, 8 Escuelas medianas a grandes, 1000 Jardines de Infante y así podíamos seguir.

Es escandaloso pagar esa suma de intereses a diario, como lo es mucho más los cerca de 750.000 millones presupuestados para ese fin, frente a unos 150.000 millones para la AUH o los algo más de 100.000 millones para otros Planes Sociales.

Pero la deuda de las personas es igual o más de insustentable.

Según informes de las empresas y datos financieros de los bancos, cada Titular de Tarjetas de Crédito, tiene un endeudamiento promedio, de 118.000 pesos. Hay que ver que esos titulares al momento de ser aprobados para tener tarjetas, tenían ingresos promedios declarados de 20.000. Seguramente la inflación y las devaluaciones habrán hecho subir esos ingresos estos últimos dos años, pero de todos modos el endeudamiento que tienen, es superior a los 3 meses de sus ingresos y con tasas que hacen crecer sus saldos de entre el 70 y más del 100%.

El gobierno culpa a "la  Herencia" de haber dejado tal desfasaje,  que lo obligó a ese endeudamiento. Es dificil separar exactamente la herencia de los errores posteriores, pero es claro que el Kirchnerismo dejó 240.000 millones de dólares de deuda externa (hoy se llega a 340.000 millones de dólares) El BCRA llegó a tener con el Kirchnerismo 350.000 millones pesos en Lebac con tasas de más de 40% en algunos momentos (este gobierno llevó las Lebac a 1,5 Billones con tasas superiores a 40%) Y además dejó de herencia unos 70.000 millones de pesos a pagar en diferencia por dólar futuro (ahora se usa dólar futuro con montos importantes, pero de un modo más racional)

El Kirchnerismo también usó fondos de Anses del FGS para cubrir gastos sociales e incluso para dar créditos a bajo interés a grandes empresas, esta fue otra erogación de fondos públicos. (el macrismo además de utilizar el FGS para cubrir gasto corriente, lleva vendidas gran parte de las acciones que tenía el fondo y en medio de inestabilidad financiera, lo cual hizo perder valor a lo vendido).

Como podemos ver, la herencia era pesada pero el actual gobierno la convirtió en insoportable,  y a esta altura imposible de enfrentar en cuanto a deuda, sin una reestructuración total en pesos y dólares.

El actual gobierno también argumenta el déficit energético como herencia a resolver, con tarifas atrasadas. 

Lo cierto es que de inicio se falsearon los números del atraso, el Balance de Edenor de 2015 que se publicó en 2016, en una parte dice que "vendieron la energía a un precio de $86 MW/h y ese valor "sin subsidio" ascendería a $320 MW/h" De 86 a 320 hay menos de 4 veces, o sea el propio Edenor (Mindlin-Lewis) aseguraban que con un 300% se actualizaba en 2016 

No se tuvo en cuenta tampoco las quitas de subsidios y las zonas no subisdiadas del Kirchnerismo y se subió la tarifa de un modo injusto y generalizado en algunos casos. Menos aún se considero el nuevo cuadro tarifario --desastroso--- que implementó el gobierno de Cristina en sus últimos dos años con el PUREE, que impuso un ahorro insustentable en el tiempo y si  no se cumplía, el monto subía considerablemente e incluso se podía cambiar de categoría de facturación. Esto sumado a que las Facturas cargaban y cargan en algunos casos, más de 50% de impuestos entre nacionales y jurisdiccionales, y  que aplicar estos montos impositivos en el mismo nivel de aumento porcentual del costo de la energía, harían impagables las facturas. Debían quitar porcentuales de  impuestos para actualizar y luego ver algún "plus" razonable y actualizable en el tiempo,  que sostuviera un nivel lógico de recaudación, ya que no tienen directamente que ver con la energía esos impuestos.

Se alcanzó  algo más de 60 y 70% de quita de subsidios con los primeros Tarifazos, pero eso llegó hasta el desbande cambiario de 2018, que por haber dolarizado completamente los costos de la energía, con un incremento del dólar superior al 120% en menos de un año, se retrocedió enormemente. No hay datos oficiales acerca de cual es el actual nivel de subsidios en porcentajes, pero los especialistas hablan de que se habría vuelto entre el 30 y 40% de ahorro. El problema es que las expectativas de suba del dólar siguen abiertas, el derrumbe del peso no se detuvo y es probable que aunque sigan forzando aumentos de tarifas, a fin de 2019 prácticamente se haya perdido la actualización para poder quitar subsidios,  pese a haber aumentado más de 900% el gas y entre 1200 y 1800% la luz.

No contemplar nada de esto, no intentar bajar costos energéticos generando competencia, con nuevos jugadores en el mercado y nos solo nuevas energías que se quedaron con las licitaciones los mismos, y también con Autogeneración energética, financiando programas para que los propios usuarios generen energía limpia ---solar, eólica y metano--- para bajar consumo de la red, hizo que más allá de algunas nuevas inversiones en Vaca Muerta, lo energético no haya mejorado realmente. Sin contar que los costos de la energía, hicieron cerrar a miles de pymes, industrias y comercios y en casos hacen muy dificil de pagar las tarifas a los usuarios residenciales.

Ante este panorama los economistas están muy divididos aunque en general comparten el desconcierto.

Nadie tiene certeza ni optimista ni pesimista acerca de cómo sigue y que podría pasar.

Están los más cercanos al gobierno que creen en líneas generales, que en el segundo semestre va a bajar la inflación y se va a dar un rebote.

Los críticos no tienen ninguna certeza acerca de que puedan bajar la inflación, al contrario creen que se va a sostener, que habrá dolarización por las elecciones y el dólar va a subir más allá de la banda superior.

Lo críticos y más pesimistas, aunque es dificil saber si en el fondo no son realistas y no temen ser honestos, no dan números exactos, pero ven un escenario para fin de año y de cara a 2020 de "tres dígitos de inflación, tres dígitos en el porcentaje de suba del dólar y tasas impensables"

Quién está más cerca de la realidad a futuro, no podría decirlo, no soy economista. 

Veo según mi sentido común, que el escenario podría estar entre los críticos y los más críticos y pesimistas. No puedo quedarme con la versión más crítica y pesimista justamente por sentido común, porque si la inflación y el dólar se desbocaran de ese modo para llegar a "tres dígitos",  por coherencia del gobierno y de la oposición,  se deberían tomar medidas financieras restrictivas y drásticas  antes de llegar a eso. Y posiblemente los plazos institucionales se verían afectados

Esta resolución de crisis es inédita, porque nunca antes en ninguna anterior se jugaron tantos desfasajes juntos y sin ninguna posibilidad de tomar más deuda. 

El único modo de refinanciar lo que es muy probable no se pueda pagar, es de hecho y de modo unilateral imponiendo nuevamente a los acreedores un acuerdo. Esto no garantiza que ingresen divisas a posterior, que haya flujo de capitales cuando se impuso un acuerdo de pagos y que la economía se pueda recuperar,  al menos en poco tiempo.

El daño de la grieta

No se si todos son conscientes del daño a la confianza, más allá de todos los errores económicos, que hizo la grieta.  No solo dividió a la sociedad, sino estancó a su economía.

En ningún país que un gobierno diga  "en la oposición no hay nadie confiable" puede haber inversiones, sobre todo extranjeras. Nadie arriesga inversiones en la economía real, si el que puede suceder a un gobierno, el propio gobierno dice que no es confiable. Nadie invierte solo por cuatro años asegurados.

El desafío de estas elecciones es no solo votar un gobierno con una propuesta coherente y puntual, que además pueda tener un enorme consenso político con la oposición para empezar a resolver esta crisis, sino,  sobre todo una oposición también confiable y coherente. 

Kirchnerismo y Macrismo demostraron son ser coherentes, no sincerando ninguno de los dos las variables que arrastramos desde 2011 y hoy por cada vez peor praxis está haciendo eclosión. Y esto los hace nada confiables.

Que ninguno de los dos sea oficialismo y estén acotados como oposición a una expresión menor, depende primero de la gente cuando vote, pero primero depende de la UCR y qué posición tome con respecto a seguir o bajarse de Cambiemos. 

Si se baja es muy posible que un balotaje, se defina entre un candidato de UCR y uno de PJ (No K) sin importar realmente quién sea el candidato, porque nadie podrá resolver solo esta crisis. En la próxima nota desarrollo esto.

Para cerrar quisiera dejar un concepto básico de la economía, que sirve para entender este escenario (repetido, pero mucho peor hoy)

En la economía sobre todo la financiera de mercado y también en la economía  real, siempre hay ganadores y hay perdedores. La función de un Estado, más allá de ideologías, desde los más liberales a los más intervencionistas, es procurar un arbitraje, gestión y programas que no distorsionen pero que equilibren. Hacer que los perdedores no sean tantos y los ganadores muy pocos generando así desequilibrios y concentración de la riqueza.

Es claro que el Kirchnerismo forzando los desfasajes de las variables, intentó este precepto pero empeorando todos  los desequilibrios Macro y sin hacer más productiva y competitiva a la economía. El Macrismo intentó avanzar en los desequilibrios, pero sin corregir el real retraso cambiario y dejando expectativas alcista abiertas. En su correcciones la apuesta fue siempre a más, generando un nivel mayor de desequilibrio, tomando endeudamiento y terminando en el FMI.

Hoy es evidente aunque algunos lo anticipamos hace mucho,  que sus intervenciones como Estado generaron enormes injusticias, acotando a los ganadores a un pequeño sector financiero (ni siquiera todo) y en unos pocos empresarios energéticos  muy puntuales.

Todos los demás son perdedores.

La economía real, las empresas innovadoras, el sector agrario con más impuestos que antes, los trabajadores con salarios muy por debajo de la inflación y hasta la minería beneficiada con quita de regalías, que quizá sus empresarios no fueron afectados, pero su actividad está en los niveles más bajos en dos décadas y es el sector que más despidos tuvo los tres años. Todos son perdedores.

Indudablemente así no funciona la economía de un país, como tampoco es el camino a que en algún momento funcione, como dice el presidente.

Este definitivamente no es y no fue el camino. 

No era por acá...



Etiquetas:   Economía   ·   Tasa de Interés   ·   Crisis Social   ·   Dólar   ·   Endeudamiento   ·   Macroeconomía

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18706 publicaciones
4725 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora