Aplaudiría la posibilidad de revocar el mandato de López Obrador dentro de tres año (de hecho sería la primera en proponer que fuera dentro de tres meses, para ¿qué esperar tanto tiempo?), sino supiera que hay gato encerrado en semejante propuesta porque nadie en su sano juicio puede confiar en alguien como AMLO y mucho menos en su "cartita", que carece de cualquier valor legal, afirmando que no se reelegirá, que es el temor de muchos.




