Es muy difícil saber cuánta gente asistió a la marcha del pasado 10 de marzo en la ciudad de México, para protestar y reprobar los primeros 100 días de gobierno de López Obrador, el cual ha estado plagado de políticas públicas que más que dar tranquilidad, asustan; promesas incumplidas como el descenso del precio de la gasolina o de la delincuencia y muchas otras que han ido pero más que por benéficas son "porque yo lo mando".




