.blogspot.com/2011/07/sois-todos-tontos-escritora-malicia.html">http://fcandelacriticaliteraria.blogspot.com/2011/07/sois-todos-tontos-escritora-malicia.htmlLápizCero ediciones. 2011
La risa no es ninguna tontería… y es de color verde
puñeta
La risa sana el alma es una premisa de concepción
exacta porque el humor es una suerte de matemática pura, cuando resultan
las cuentas y no faltan los resultados que añaden alicientes festeros en un
mundo demasiado serio con el que giramos no exentos de sus gravosos mareos.
Yo que nunca fui de ciencias
exactas a estas lealtades de cálculos precisos, teoremas del jolgorio sabio y
grandilocuente, a estos sumandos sí me añado multiplicando mi saber jocoso con
una sonrisa permanente que estas líneas inspiran.
Malicia Cool absorbe esa inteligencia matemática donde se
aplican los factores que alteran el producto con orden y desorden, en una
aplicación práctica de la ciencia del humor donde cabe todo tipo de incógnita
resuelta con los previsibles efectos despejados de una gracia personal que
logra imbuirnos de lógica MAlicia donde no importa ser tonto de lo bien que nos
convence.
Malicia absorbe ese saber matemático puro y lo hace crujir
cuan ciencia imaginativa a modo de pastel horneado de su mano escribiente- todo
es posible en una mente genial donde la realidad es sólo una apariencia de un
mundo hecho a medida de los tontos, a mucha honra- capaz de que las
verduras cultivadas alcancen rango de pleitesía en la primavera que llega
a trancas y barrancas con menos dificultad que un Ovni de estar por casa y que
los peces coman con protocolo de cuchara…la imaginación implica una suma de
ingenios cuya incógnita de la risa está asegurada. Así se nos despeluche a la
mujer salvaje, se nos haga imposible frenar el instinto del cachondeo de una
peculiar mujer loba; se nos instruya sobre modos de uso de la mujer caniche,
cordera o de hocico lobuno… nos imbuya de preferencias por zarpazo a la
yugular o las leches direito a la batea.
Lo cierto es que el carácter de lo ingenioso se traduce en
cada párrafo y de vez en cuando en un inglés que da aún más carácter universal
a este mundo de tontos donde estamos felizmente invitados. No menos cierto es
que con nuestro semblante risueño profesamos reconocimiento a una mente vivaz
que proclama la salud de la risa sin prescindir de un profundo romanticismo
siempre latente en el carisma de su ser inconformista, que nos envuelve con
cada ingenio en el párrafo siguiente y la hilarante trascendencia de sus
observadores dictámenes… donde nada es lo que parece, ni deja de parecerlo… el
espacio literario de Malicia es así de inexorablemente portentoso.
La inteligencia se masca desde el título “Sois todos
tontos” y se traga con deleite con la finura de una aguzada ironía que nos
mete en costura hilando risas. La ironía, como bien sabe este selecto grupo de
tontos a quien se dirige la autora, es el humor de los seres inteligentes y por
ende conscientes del mundo que los rodea; por eso mismo tomárselo a cachondeo.
Así en setenta y ocho
páginas, podemos hallar meditaciones profundas sobre las filosofías más
triviales o ligereza de criterios en cuestiones demasiado serias como para tomárselas
con enfadosas disquisiciones y la autora no renuncia a la profundidad de
un pensamiento que lleva su carácter inconfundible y que deleita cuanto
más se descubre de la Malipoética servida a granel.
Sois todos tontos es una declaración de intenciones
Maliciosas que no malignas; “cool-cold” que no “cool-warm”… bueno, sí también.
Intenciones agudas de las que darnos por aludidos con el encantador gracejo de
esta directora de orquestas risueñas que afina el mejor instrumento con el que
podemos entonar el día: las ganas de reír sin sordina , abiertamente cómplices
de quien nos toma en serio con la consciencia aligerada de la provocación
deliciosamente humorística que nos marca la gana del ocio y la distensión;
aunándonos en un mismo espacio de disposiciones tan difíciles como es el arte
de hacer reír, con la fórmula de esa salud exacta que nos alienta a mandíbula
batiente, tal cual logro que Malicia consigue para nuestro beneficio
endorfínico.
Ser tonto es pues todo un halago viniendo de Malicia.
Bienvenidos al club.Ignacio Fernández Candela