No sólo es pecado, es un crimen

Convenientemente la Iglesia católica encasilla la pederastia y a los pedófilos en un pecado cometido por algunos de sus sacerdotes que serán juzgado por su Dios a la hora de morir, claro pero sí se arrepienten antes de entregar el equipo, serán perdonados y alcanzarán la vida eterna... ¡qué huevos!

 

... ¡qué huevos!
Sin embargo, esa aberración va mucho pero mucho más allá, es un crimen que no es perseguido por la justicia mexicana, cuando existen cientos de víctimas, señalamientos contra 152 sacerdotes en nueve años y sólo hay tres sentencias contra curas por delitos sexuales y poquísimas causas abiertas.

Y definitivamente está muy chido que retiren de sus Iglesias a los infractores, pero sería mucho mejor saber que han sido llevado ante la justicia.

En México, por ejemplo, el encubrimiento durante décadas de depredadores como Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, hace dudar de la "buena voluntad", del presidente del episcopado mexicano, Rogelio Cabrera López, quien ha asegurado que se pondrá en contacto con la Fiscalía General de México para brindarle la información con la que cuenta, nada más que no dice cuándo.

Recientemente, en el senado mexicano dijo que sus archivos están abiertos para la sociedad civil, bien por ellos, pero seguramente, reitero, lo que las víctimas quieren es justicia y claro, ¡por qué no decirlo!, reparación económica del daño. Todo es negociable, hasta el fundillín y con dinero los daños psicológicos se aminoran.

De acuerdo con la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes de México, han atendido 550 casos en los últimos 11 años.

Todo lo anterior viene a colación porque mañana será un día, dicen, histórico, al arrancar la cumbre en el Vaticano para tratar sobre los abusos sexuales de la Iglesia católica ante la presión de las víctimas para que se cumpla el discurso de "tolerancia cero" del papa Francisco.

Vamos a ver qué sucede, aunque si es algo así como las inservibles comisiones que a cada rato se crean en México para investigar que la mosca voló y sus nulos resultados, pues, seguiremos en las mismas, viviendo en la simulación y no solapando un pecado, sino un crimen.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales