El autoproclamado César Sánchez ha dado ese paso en el que ya no hay vuelta atrás. Claudicar ante los enemigos de la nación, ha demostrado que el esperpéntico sistema político que rige en España, desde hace más de 40 años, no funciona.
El autoproclamado César Sánchez ha dado ese paso en el que ya no hay vuelta atrás. Claudicar ante los enemigos de la nación, ha demostrado que el esperpéntico sistema político que rige en España, desde hace más de 40 años, no funciona.

. Claudicar ante los enemigos de la nación, ha demostrado que el esperpéntico sistema político que rige en España, desde hace más de 40 años, no funciona.
Un sistema que permite que los enemigos de la patria puedan, tanto tener representación política como poder gobernar, ya es de por sí un sistema corrupto y soez. No se puede tener un sistema que vea con buenos ojos poder negociar y pactar con lo más repugnante de la sociedad; y si además, está dirigido por un siniestro y necio político sin conocimiento alguno, un revanchista que rezuma odio en la mirada; es la mezcla perfecta para conseguir, por fin, el final tan esperado.