Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Escritores   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Religión   ·   Dioses    ·   Psicología   ·   Conflicto Político   ·   Paz



Crecimiento en Durango, ¿inercia o tendencia…?


Inicio > Economía
04/02/2019


151 Visitas



Por fin logramos romper una “inercia” negativa de cinco trimestres consecutivos a la baja en las actividades económicas en el tercer trimestre de 2018.


El 29 de enero pasado, INEGI reportó el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) para Durango al tercer trimestre de 2018. Por fin logramos romper una “inercia” negativa de cinco trimestres consecutivos a la baja en las actividades económicas en el tercer trimestre de 2018 –de hecho fue una recesión de la que a las autoridades no les gusta que se hable- que se inició en el segundo trimestre 2017 (-0.1%), continuó en el segundo (-1.1%), se acentuó en el cuatro trimestre de ese mismo año (-5.7%), pero que continuó durante los trimestres I (-2.7%) y II (-0.9%) de 2018, como se aprecia en la gráfica.

La economía de Durango en su conjunto creció 0.6% a tasa anual, de julio a septiembre del año pasado; por abajo del crecimiento nacional de 2.2%. Estamos en el lugar 24 respecto a las tasas de crecimiento del PIB de entre las 32 entidades federativas. Como se aprecia, luego de cinco trimestres consecutivos con tasas negativas de crecimiento económico, se trata de una buena noticia, pero es producto más de la inercia del comercio y los servicios; es decir, las actividades terciarias que durante el lapso de julio a septiembre 2018, crecieron 4.8%. De las actividades secundarias no podemos argumentar la misma suerte (-7.5%) dramática caída, y tampoco de las actividades primarias que solo aportaron 0.6% de crecimiento.

Nuestra industria local de transformación y manufacturera no está respondiendo, en parte, por el mercado internacional y por la caída en la inversión pública y privada nacional; las actividades agropecuarias, mineras, silvícolas y ganaderas, tampoco responden como debieran. La pregunta pertinente que los duranguenses nos debemos hacer es: ¿Cuáles son las medidas anti-cíclicas que se despliegan desde el sector público y privado? Mi respuesta es que no hay Obra Pública y no hay Capital Empresarial que lo haga moverse. No hay inversión pública que se derrame en el sistema económico circulatorio del estado y tampoco los privados invierten. Están todos quietos. Y no es producto de la cuarta transformación como muchos comentócratas bisoños andan pregonando; en cambio, sí creo y hay evidencia clara, de la brutal parálisis que desde 2012 sumergió la inversión pública a nivel nacional. Durango ha sido de los estados más castigados por el recorte de fondos federales a los que penosamente Peña Nieto sometió a Durango y otras entidades.

Ahora bien, por todos es conocido que la estructura económica del estado depende de su población, sus características geográficas y de las vocaciones económicas que en ella se desarrollen/impulsen/promuevan a lo largo de los años. El mismo reporte de INEGI, ITAEE al IIIT 2018, indica que durante ese lapso, la contribución de Durango al crecimiento y variación real del ITAEE nacional es apenas de 0.01%. Estamos apenas por encima de: Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Michoacán y Tabasco. Va otro dato: por el tamaño pequeño de nuestra economía --la número 26 en términos de PIB al 2016- sólo aportamos el 1.19% del valor agregado bruto total nacional y el 1.14% del PIB.

Y aunque el comercio y los servicios salieron de su condición negativa en el IIIT 2018, las evidencias no muestran una tendencia clara del desempeño de estas actividades en los meses próximos. Lo mismo sucede con las actividades manufactureras de la entidad y el resto de las actividades industriales. En realidad, son el resto de las actividades de servicios, como las financieras e inmobiliarias, las que están impulsando a este sector de la economía de Durango en el 2018.

Por el momento, valoremos el buen resultado en el III trimestre del año 2018. Se rompe una inercia negativa. Además, hay evidencia de que tenemos una mejor tendencia hacia el crecimiento promedio nacional; sin embargo, viene un proceso de ajuste y recomposición de las políticas públicas federales. Habrá una curva de aprendizaje durante todo 2019 que, evidentemente genera incertidumbre y parálisis sobre cómo se ejercerá el presupuesto federal. Vienen campañas políticas --sí, otra vez- y, como siempre, una nueva oportunidad de que en el Estado y Municipio, que ya van en su tercer año, muestren con claridad sus cartas de transición en lo económico. Talento mata grilla, amistades y recomendados, por cierto.

@leon_alvarez



Etiquetas:   Economía   ·   Políticas Sociales   ·   Políticas Públicas   ·   Crecimiento Económico    ·   México   ·   Decrecimiento Económico

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
17545 publicaciones
4489 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora