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Tras las duras e inverosímiles
declaraciones del reincidente, y tras asumirse la etnia a la que pertenece el
criminal, la respuesta de las asociaciones gitanas no se ha hecho esperar,
¡como que si la importancia estribara en que el criminal sea gitano o no! Todas
las fundaciones gitanas claman el mismo discurso populista de solidaridad y de
compromiso con la causa. Pero no todas las campañas empáticas son igual de
acertadas.
Entre otras, se pueden leer
contenidos como: «Sociedad gitana española
se solidariza y es *partícipe del
dolor de la familia que acaba de perder a Laura por una persona que es
rechazada por nuestro pueblo»; «La comunidad gitana condena el asesinato de
Laura Duelmo. Nos unimos al dolor de la familia. Este asesinato no representa a
mi pueblo». Si se analizan ambos mensajes con detenimiento, lejos de una “bonhomía”
y “ternura” que puedan desprenderse de ellos, hay varias incongruencias:
En primer lugar, el hecho de ser
gitano no es evidencia irrefutable para que se pueda sentir una adhesión de
empatía, de solidaridad o de apoyo a los familiares de la víctima. Los que no
son gitanos también tienen esa necesidad de mostrar y expresar discursos
alentadores hacia los familiares de Laura, ¡el ser gitano no tiene nada que
ver!
En segundo lugar, a veces, es mejor
escribir menos y bien que escribir más y fatal, este es el caso del primer mensaje
entrecomillado, en el que se dice que la
sociedad gitana española es partícipe del dolor de la familia, pero ¡qué
barbaridad! ¿Qué clase de humanos sois los gitanos que participáis y os jactáis
de hacer daño? Mejor hubiese sido afirmar que os condoléis con el dolor ajeno,
pero no que sois partícipes, por favor…
Por último, he aquí mi
incomprensión total de todos estos discursos, que es la justificación repetida y
sin necesidad de muchos de ellos en los que, hipando, dicen que condenan, que
se solidarizan, que no representan al pueblo. En fin… ¿y alguien me puede decir
qué ser humano en la faz de la tierra está a favor, apoya y se ve representado
ante este tipo de conductas independientemente de que sea gitano o no? Por
supuesto, me estoy refiriendo a aquellos humanos que tengan más de dos dedos de
frente. Por tanto, estar hablando constantemente de si gitanos por aquí y
gitanos por allá es inútil: no tiene nada que ver ni el grupo étnico ni las
creencias ni las ideologías…, con el delito. La importancia está en que se haga
justicia ante cualquier acto delictivo.
Por todo lo anterior, yo soy
partícipe, incluso siendo gitano, de apoyar y mostrar mi afecto y mi
seguimiento a los que peor lo estén pasando. Así que, estimadas asociaciones
gitanas, apoyad la causa, denunciad aquello con lo que no estoy de acuerdo pero
no afirméis ni incluyáis discursos cuñadistas en los que inmiscuyáis la etnia
para “alegar” por un supuesto “pueblo” que no ha hecho nada. Os doy las gracias
por vuestras intenciones, pero me sé defender solo.
Finalizo expresando mi opinión en
esta columna con el siguiente enunciado:
Rocío
tiene diez años y es negra, su padre es un asesino y también lo es. ¡Rocío es
una asesina!
Así es como me suenan vuestros
discursos: un sinsentido, una incoherencia absoluta y, de ellos, se desgaja un
ramalazo clasista que nos encasilla sin darnos cuenta.
¡Buenos días!