.es">puertas de acero de nuestro hogar son,
sin duda alguna, la carta de presentación de nuestro estilo. Cada vez que
llegamos a ellas sentimos la paz de estar en casa, detrás de ella nos espera lo
conocido, nuestro espacio, diseñado y amoblado a nuestro gusto. Habitaciones
que hablan de cada habitante, que cuentan historias. Cada persona selecciona el
material de las puertas de su casa según el estilo y las opciones que tenga
para la compra en cuanto a precio y medidas.
Cuando las puertas son de acero
deben conocerse los procesos para la limpieza del acero con el fin de no
dañar la estructura y preservar su apariencia. El acero es seleccionado cuando
se piensa en la seguridad del hogar. Sin embargo, la estética no se deja de
lado. Existen puertas de acero que aparentan ser de madera. Pueden estar
pintadas o labradas.
En primer lugar, debes abrir la
puerta y buscar algún mecanismo que te permita mantenerla abierta para limpiar
ambas caras y los perfiles superior y lateral. Como segundo paso acerca a la
puerta los implementos que vas a utilizar, es decir, escalera de mano, paño
para el polvo, limpiador no abrasivo, un cubo con agua, esponja, una toalla que
puedas ensuciar y limpiacristales si la puerta los incluye. Para proteger tus
manos no olvides usar guantes de goma o vinilo.
Ubica la escalera en el suelo de
manera estable y sube hasta alcanzar el perfil superior de la puerta. Comienza
la limpieza del acero eliminando
el polvo presente. Paso seguido vierte el líquido limpiador no abrasivo en el
paño y pásalo nuevamente siguiendo hacia el perfil lateral. A continuación,
sumerge la esponja en el agua del cubo, escúrrela, rocíala con el limpiador
multiuso y frota la cara posterior y anterior de la puerta desde arriba hacia
abajo.