El sentido común de la política de agresión contra la prensa implantada por el magnate republicano Donald Trump ,desde que asumió el poder en Twitter(su despacho oval preferido) , da cuenta que ésto es sólo el inicio del búmeran que se avecina a EEUU producto de las acciones políticas y comerciales con Rusia , China y la Comunidad Europea. Un detonante que se aproxima a la frontera con más de 7 mil migrantes de centro américa que según el presidente lleva consigo terroristas. Un caldo de cultivo de contradicciones en contravía de la “América grange” que tarde o temprano la prensa y los medios le cobrarán por ventanilla al presidente. En este orden de ideas lo que se plantea sobre lo que el periodismo enfrenta hoy es que , uno de los grandes retos de toda su existencia es sobrevivir en medio del caos político y social. Sobrevivir a la polarización de un mundo dividido e incrédulo que apuesta a todo menos al valor y al trabajo investigativo de miles de periodistas amenazados , torturados y cercenados como el periodista Saudi Jamal Khashoggi , descuartizado en honor a la verdad. Una realidad que además amenaza a la democracia y la estabilidad política y social de los pueblos. Una amenaza que desbordó los límites de la gobernabilidad que, sumida en la corrupción y en complicidad con los grupos terroritas , criminales y narcotraficantes , ha puesto entre las cuerdas a los medios, a los periodistas y la investigación periodística. Pero no necesariamente estos desafíos que parecen comunes a los países emergentes están atentando contra la libertad de expresión y al derecho a la información. En EE.UU , la “meca” de los principios , valores y derechos consignados a través de una constitución , el periodismo vive el momento más crítico de su historia tal como hemos esbozado al principio. Donald Trump que ha puesto el mundo “patas arriba” vulnerando el tradicional esquemas democrático de este país, le apuesta a cualquier cosa. Cualquier barbaridad suya en Twitter se viraliza y termina siendo una verdad <<trumpiana>>. Y éste uso que le ha dado el presidente a la tecnología, si que le ha traído complicaciones al periodismo norteamericano padre de la investigación periodística. Ni siquiera la trama rusa o el escándalo con la ‘porno star’ Stormy Daniels _ni mucho menos la evasión de impuestos_ le ha movido el piso al magnate. Y la crisis del periodismo frente al ropaje que pretende inmunizar a políticos como Trump, quien considera la crítica como parte de la violencia que vive Estados Unidos, es la coyuntura periodística a vencer por encima del entretenimiento que se ha tomado los medios. La prensa y el periodismo crítico que hoy se cuentan con los de la mano tine que ser beligerante. De choque , si es posible , como plantean The New York Times y Washington Post.




