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Jair Messias Bolsonaro, el beneficio de la duda


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11/11/2018


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La asunción de Bolsonaro en Brasil, con Macri en Argentina y Piñera en Chile, da al ABC una nueva impronta, con acento empresarial, donde los negocios sí importan, con lo cual podrán concretarse medidas de coinversiones, integración logística, energética y comercial, que pueden fortalecer y recrear los procesos históricos de integración regional, acelerando la complementación de cara a un escenario internacional de alto riesgo.


Brasil es un país continente con una población al 2017 de 208,5 millones de habitantes. En la segunda vuelta de las elecciones 2018 votaron cerca de 116 millones sobre un universo de 147 millones de ciudadanos inscritos. El ganador indiscutible, Jair Bolsonaro, militar de reserva y parlamentario desde los 80, obtuvo una diferencia de 10 millones por sobre Fernando Haddad, el candidato del Partido de los Trabajadores.



Bolsonaro representó al Partido Social Liberal, pero antes de eso actuó por otros partidos, como el Ecologista y el Partido Social Cristiano. En plena campaña, el 6 de septiembre de este año, Bolsonaro sufrió un ataque con arma blanca, con efectos leves en su salud, pero gravitantes desde el punto de vista comunicacional.

El perfil de Bolsonaro lo pinta como un militarista de ultra derecha, con posiciones tradicionales en materia sexual, con declaraciones ante inmigración.

¿Cómo se explica este sorprendente resultado?

El triunfo de Bolsonaro es la respuesta de la ciudadanía indignada frente a dos hechos objetivos, que motivaron este voto castigo al Partido de los Trabajadores. Estos hechos fueron la delincuencia, con su escalada de violencia (El 2017 se registraron 63.880 homicidios, lo que significa 175 personas asesinadas al día, según datos de la ONG Fórum Brasileño de Seguridad Pública); y la corrupción develada en los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, con coimas y enriquecimiento ilícito, destacando en las investigaciones el caso Odebrecht.

Las promesas de Jair Messias Bolsonaro fueron seguridad, con mano dura frente al narcotráfico y la erradicación de la corrupción. La percepción de los brasileños ha significado un legítimo respaldo a un gobierno que se augura como autocrático, a condición que asegure orden y recuperación de una ética republicana que saque del sistema a políticos involucrados en casos de corrupción. Más allá de su posición de ultraderecha, que puede ser temida, Bolsonaro recibe un voto popular que acepta poner en riesgo los derechos adquiridos en la gestión de 3 períodos de gobiernos del PT, a cambio de recuperar una actitud +ética y nacionalista en la política, que cierre fronteras a la inmigración proveniente de Venezuela.

¿Cuáles son las perspectivas del nuevo gobierno que asume en enero de 2019?

Evitando las estigmatizaciones reciprocas que se han esgrimido en el período pre-electoral, más allá de los dichos del Presidente electo y de sus contradictores, la sensatez y realismo político nos marcan que la negociación política será un dique de contención que atenuará cualquier actitud ultrista.

El equilibrio del poder se seguirá dando entre el PT y la coalición nacionalista liberal que lidera Bolsonaro. La izquierda progresista deberá asumir el fraude ético de sus representantes que se farrearon el mandato popular e hicieron uso del poder para enriquecerse, para el clientelismo, sin atender debidamente los intereses de Estado. Por su parte, el Capitán de reserva y actual Presidente, tendrá que hacerse cargo de su nuevo rol, hacer borrón y cuenta nueva de sus declaraciones pre electorales, para asumir cabalmente su rol como Jefe de Estado, atendiendo los intereses permanentes del Brasil frente al mundo.

En su rol presidencial Bolsonaro buscará seguramente ejercer la mano dura frente a la delincuencia, fortalecer las facultades de la policía y fomentar la autodefensa con la tenencia de armas por parte de privados. Son cuestiones peligrosas que están en su oferta programática, pero la necesaria legalidad de los actos públicos le obligará a morigerar tales pretensiones, logrando la adhesión de las mayorías del Congreso para medidas razonables. Lo que es indiscutible es que la ley y la justicia deben funcionar y eliminar el poder de las mafias es crucial desde cualquier punto de vista.

El impacto regional de la asunción de Bolsonaro en Brasil, con Macri en Argentina y Piñera en Chile, da al ABC una nueva impronta, con acento empresarial, donde los negocios sí importan, con lo cual podrán concretarse medidas de coinversiones, integración logística, energética y comercial, que pueden fortalecer y recrear los procesos históricos de integración regional, acelerando la complementación de cara a un escenario internacional de alto riesgo.

Desde la ciudadanía, deberá gestarse una proactividad y fiscalización que imponga las sensibilidades que importan a la gente para su calidad de vida, principalmente en materia ambiental y alimentaria, respecto a lo cual los grupos económicos han demostrado actitudes depredadoras e irresponsables, coimeando a su antojo a los políticos, sacando leyes en perjuicio del interés general. En sustitución de los desprestigiados partidos de la pseudo izquierda, con corte social demócrata y que defraudaron al electorado, los partidos de sesgo verde, en crecimiento mundial, serán los que asuman la oposición necesaria a las medidas que vayan en contra de la calidad de vida y el medio ambiente, sobre todo para el mantenimiento de los pulmones como el Amazonas, que el planeta requiere como asunto de supervivencia.

En lo que Bolsonaro encontrará un ámbito de colaboración con la oposición será en materia de modernización del Estado. Porque el gigante federal necesita racionalizar su tamaño y eso significa podar burocracias que han sido evidencia del clientelismo político histórico, para centrar las energías del Estado en lo prioritario, como son la seguridad interior, la vigilancia fronteriza y la fiscalización que impida y elimine la corrupción en todos los ámbitos de la sociedad.

Si logra sus dos objetivos prioritarios, seguridad y anticorrupción, Bolsonaro ganará la adhesión de muchos de los que hoy desconfían de él, por sus dichos racistas o machistas.

En resumen, Bolsonaro al asumir tiene el beneficio de la duda. Como dicen los evangelios, por sus obras los conoceréis.

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Periodismo Independiente Hernán Narbona Véliz – Revista Entre Valles, Noviembre 2018.







Etiquetas:   Corrupción   ·   Ética   ·   Globalización   ·   Sociedad Civil   ·   Estado de Derecho

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