En las últimas semanas un claro -y notorio- problema internacional hizo mella en la actualidad política española. Si cabe, además de haberse convertido en una pugna entre dos países y miles de trabajadores, la venta de armas de precisión a Arabia Saudí, ha abierto un auténtico dilema moral entre dos magnitudes vitales indispensables para cualquier ser humano: el trabajo -para comer y sobrevivir- y la propia vida de un similar a nosotros.




