. Por medio del alumbrado de
emergencia se puede garantizar que ningún lugar se quede sin luz cuando falle
por alguna razón. Si llega a suceder algún accidente, el alumbrado de
emergencia les podrá permitir a las personas salir del lugar de una forma
ordenada, identificar la salida y los accesos próximos, la localización de los
medios de aviso, entre otros. Técnicamente un alumbrado de emergencia que
contribuya con la eficiencia
energética, les puede ofrecer tiempo a los individuos para que
puedan resolver un determinado problema cuando se presente.
A nivel mundial existen normativas para regular y asegurar un alumbrado de emergencia,
ya que es el respaldo de todo el sistema eléctrico y el mismo debe contribuir
con la eficiencia
energética. Cuando falta la alimentación del alumbrado normal,
el alumbrado de emergencia asegura una posible evacuación de los sitios donde
el mismo falle. Por otra parte, debe ser automática para no perder tiempo al
momento de salir del lugar. Además de esto, la luminaria de emergencia debe
contar con el flujo luminoso nominal que indica el fabricante y están obligadas
a otorgar el 50% de ese valor después de 5 segundo de haber iniciado su
funcionamiento y el 100% después de un minuto funcionando. Deben tener una
batería con un tiempo de vida por lo menos de cuatro años que permita una
operación segura cuando así se requiera y que ayude con la eficiencia energética.
Clasificación
y tipos de alumbrado de emergencia
El alumbrado de emergencia con eficiencia
energética, se encuentra previsto para funcionar cuando se
produce una falla en el alumbrado normal. El mismo no permite áreas oscuras si
esto sucede y busca garantizar la seguridad de las personas. Se puede
clasificar de tres formas. La primera de ellas, es el alumbrado de reemplazo,
el cual permite continuar las actividades normales debido a que su duración no
se encuentra limitada. La segunda, es el alumbrado de evacuación que permite
reconocer las rutas de salida e identificar los puntos de servicio contra
incendios. Por último se encuentra el alumbrado de alto riesgo. Tiene la
facultad de interrumpir las actividades y los trabajos peligrosos con
seguridad. Tiene una duración mínima y es el que debe cumplir con los más altos
estándares de eficiencia
energética.
Dentro de los tipos de alumbrados de emergencia, se pueden encontrar distintos
tipos de luminarias con o sin tensión de red. Uno de ellos es el alumbrado
permanente donde las lámparas de emergencias se encuentran alimentadas
constantemente, ya sea que se requiera del alumbrado normal o el de emergencia.
El no permanente, permite que el alumbrado solo funcione cuando falle el
alumbrado normal y la eficiencia
energética. El alumbrado combinado suele tener más de dos
lámparas donde una se alimenta para el alumbrado de emergencia y las otras a
partir de la alimentación del alumbrado normal.
Ubicación de
las luminarias para el alumbrado de emergencia
A nivel general, los lugares donde se debe tener obligatoriamente un alumbrado
de emergencia son: locales de reunión, edificios de oficinas, hoteles,
industrias, entre otros. Para los lugares, se debe colocar una señalización
luminosa en las zonas de evacuación y la iluminaria debe cumplir con los
parámetros de operación que deben estar expresados en valores nominales que
cumplan con la eficiencia
energética. Las luminarias de emergencia también se deben
ubicar cerca de cada puesto de primeros auxilios, en los accesos generales de
los edificios, en los estacionamientos cerrados y cubiertos, en los corredores
de vías de escape, sobre cada puerta de salida de emergencia, en el exterior de
los edificios, cerca de escaleras y cambios de niveles para evitar accidentes,
en las zonas donde se encuentren los equipos de extinción.
Para que un alumbrado de emergencia pueda funcionar correctamente y con eficiencia energética,
es necesario que se le realice un mantenimiento de forma regular, el cual debe
incluir la revisión de las lámparas y el estado de las baterías. Tanto las
baterías como los kits de conversión deben cargarse a tensión de red por lo
menos durante 24 horas. Lo más recomendable es utilizar baterías que duren por
lo menos 4 años. Cada tres meses se le debe hacer mantenimiento al fluorescente
de la luminaria combinada que suele permanecer encendida. La de emergencia cada
tres meses y la LED de luminaria, así como la batería de cualquiera de ellas
también en este tiempo.
La frecuencia de reemplazo de cada elemento puede variar de acuerdo al
fabricante o al uso. Para el primero de ellos suele ser cada seis meses. Para
el segundo, de acuerdo a lo que diga el productor, para el tercero no aplica y
con el cuarto cada cuatro años.
El suministro
suplementario de energía
Para que el alumbrado de emergencia funcione, es necesario contar con un
sistema de eficiencia
energética con relación a las instalaciones eléctricas. El
suministro normal de energía se realiza por una empresa distribuidora de
energía eléctrica complementario se realiza de la misma manera o cuando se
dispone de medios de distribución de energía de forma independiente. Los
suministros suplementarios se pueden clasificar en: suministro de socorro,
suministro de reserva y suministro duplicado. Cada uno de ellos debe contar con
una potencia mínima de funcionamiento para realizar el suministro normal.
Es muy importante que el suministro de energía se encuentre funcionando al máximo,
ya que solo a través del mismo se puede tener un alumbrado de emergencia
eficiente. Su puesta en funcionamiento se hará cuando se produzca una falta de
tensión en los circuitos alimentados por las empresas distribuidoras de energía
o cuando la tensión descienda por debajo del 70%. Independientemente de esto,
toda zona debe contar con un alumbrado de emergencia para evitar accidentes que
se puedan suscitar mientras no haya luz en un área específica, sin dejar a un
lado que el responsable del mismo es el propietario del lugar
Información Obtenida de: http://www.softenergia.com
http://www.ahorrodeenergiaelectrica.es/ahorro-de-energia/las-claves-para-tener-un-alumbrado-de-emergencia-eficiente-eficiencia-energetica/