En las cartas del Tarot, la carta de la Muerte, aunque nos asuste a todos, no siempre simboliza lo que parece que significa de una manera literal. No, si alguien nos echa las cartas y nos sale esta, eso no significa que nos vayamos a morir de muerte horrible. Al menos, claro, si crees en cierta manera en esto del ocultismo. Porque si no crees, entonces, sí es verdad que no tienes nada que temer. La cuestión es que, en la inmensa mayoría de casos, hay que interpretar esta carta con un sentido metafórico: la muerte, nos habla del fin de una etapa, la destrucción de lo viejo para dar paso a lo nuevo. Esta interpretación, de hecho, la podemos aplicar a cualquier época de nuestra vida.Podemos poner un sinfín de ejemplos. Si nos queremos remontar a nuestra infancia, una situación adecuada para que nos saliera esta carta, podría haber sido cuando nuestra madre nos dejó en el colegio por primera vez y ella se fue. Porque eso significa desprenderse del cuidado de mamá las veinticuatro horas del día. También sirve cuando acabamos el instituto, cuando empezamos la universidad y cuando conseguimos nuestro primer trabajo estable. Por extensión, si nos trasladamos a un sitio nuevo para vivir, como cuando contratamos unas mudanzas a Alcalá de Henares siendo, por ejemplo, de Galicia o de Canarias, también estamos viviendo una situación de cambio. Una circunstancia en la que el pasado muere para dar inicio a un futuro nuevo, brillante y maravilloso.



