. Sin ir muy lejos
me basta contemplar la lista de los miembros de su sobredimensionado gobierno
para que se me ocurran tres o cuatro ministros que me caen igual de mal o peor
que el flamante presidente y por ahora no he dicho gran cosa sobre ellos. Por
citar alguno Carmen Calvo, Ábalos o Margarita Robles, por ejemplo.
Mi problema con Pedro Sánchez no
es que sea un individuo bronco y mal encarado, con aspecto y conductas de matón
tabernario, que lo es, el problema real radica en que sea presidente de un
gobierno, que no gobierna y que únicamente se dedica a intentar captar votantes
a base de gestos y medidas publicitarias que pagamos con nuestros impuestos y a
devolver los favores recibidos en la moción de censura que le llevó al poder.
No vayan a caer en la trampa
saducea de pensar que el pobre Pedrito tiene muy buenas intenciones, pero muy
mala puntería. Sánchez es un tipo frío y calculador y para empezar ha
amordazado a la ejecutiva socialista, haciendo bueno eso que reza “Por el pan
baila el can” y ha colocado en puestos muy bien remunerados a muchos de los
miembros de esa ejecutiva.
Mudo el partido y ante la gélida
recepción que tuvo en el Consejo de Europa ahora busca la amistad de Ángela
Merkel, que hay que tener tragaderas porque todos recordamos lo que opinaba el
PSOE sobre la canciller alemana.
Toca tragar nudos y buscar una
amistad de relumbrón, aunque la alemana pasa por muy malos momentos con un
gobierno de coalición que la lleva por la calle de la amargura. Merkel, ya no
es lo que era y su poder en Europa ha bajado muchísimos enteros, está muy
débil; pero peor está Sánchez que depende del favor de los votos de sus
supuestos socios, que en cada ocasión tiene que comprar con dinero y/o favores
políticos.
Decía que había amordazado al
PSOE, lo que no resulta tan difícil porque ya conocemos a los de Ferraz y
parece que le cogió gusto y le metió un cerrojazo al Coronel Jefe de la UCO que
tuvo el atrevimiento de molestarse cuando le cerraron el crédito para
investigar setenta y siete casos, que, por cosas de la vida tenían que ver con
cargos socialistas y por lo visto eso no lo podía consentir.
A pesar del esfuerzo
propagandístico y el apoyo de los medios de comunicación con TVE a la cabeza,
Pedro Sánchez comienza a percibir que la criada le ha salido respondona y que
todos los globos sonda que ha lanzado para captar votos y contentar a
independentistas, Bildu etarras y podemitas, le están fallando.
No puede cumplir sus promesas.
Llegó a La Moncloa y prometió por el abrigo de Pablo Iglesias el “Tipógrafo” que
exhumaría a Franco, iba a ser para el mes de julio, luego fue agosto y ahora lo
dejan para después del verano, pero sin precisar fecha. Lo mismo cabe decir con
la promesa que hizo sobre la lista de los 700 amnistiados fiscales de Montoro
que prometía iba a publicar. Ojo que llevaba el mozo dando la carga con la
dichosa lista desde 2014; pues fue tomar posesión y en lugar de revelar ipso
facto el contenido de “la lista de la vergüenza” se fue al Congreso y anunció
que no la iban a publicar, con el cabreo de sus amigos podemitas y demás ralea.
Podría seguir con el cambio de
opinión sobre los refugiados, lo de agotar la Legislatura, aunque hubiera
prometido que convocaría elecciones, los dos etarras que han vuelto a casa a la
salud del PNV y que son la avanzadilla de lo que se nos viene encima o los
independentistas catalanes en cárceles de lujo en las que se trasladaron presos
para que los del lazo amarillo estuvieran más cómodos; la incapacidad que
parece tiene para que le aprueben el techo de gasto si no paga más a sus
presuntos socios, el aquelarre de TVE, las maniobras para perdonar a la
Generalidad 4.500 millones de euros que asumiríamos el resto de españoles, a lo
que hay que sumar lo de restituir in continenti a la Generalidad el control de
su consejería de Hacienda y un largo etcétera de asuntos, que parece mentira la
que ha liado este irresponsable en sesenta y pico días.
Pero todo tiene su lado positivo
¿recuerdan ustedes cuándo les decía que no creyeran que la subida de impuestos
la iba a pagar la banca? Pues durante la primera semana de agosto la banca le
ha dicho a Sánchez que verdes las has segado. No van a pagar ese impuesto y si
Pedro Sánchez se pone rebenque están dispuestos a colocar sus sedes fuera de
España. Se lo dejaron más que claro, cristalino: “Estamos en condiciones de
abandonar España en 24 horas.
Ni que decir tiene que a Sánchez
le ha faltado tiempo para informar a los principales ejecutivos financieros de
nuestro país que el impuesto a la banca ya no es una prioridad para el gobierno
socialista. Así que, si no paga la banca los gastos de nuevo rico de Sánchez,
vayan preparando su bolsillo, porque las medidas que hacen que el gasto público
se dispare no van a parar, el presidente socialista necesita dinero para
contentar a sus socios y proseguir con su particular campaña electoral, que su
gobierno no es otra cosa que un comité de campaña y una empresa de contratación
para parientes, amiguetes y correligionarios.
Se quiso lucir con la visita de
la Merkel y todos los españoles– menos los que vean la transparente y
democrática TVE- hemos tenido la oportunidad de ver como los andaluces hartos
de tanta tontería –como decía la canción- abucheaban al presidente.
Muchos frentes abiertos y sólo 84
diputados, mucho arroz para tan poco pollo.