Desde hace décadas, siglos, la música ha sido un símbolo de construcción social, un instrumento para comunicar e interactuar entre el mundo, ha sido aquel elemento que le ha abierto campo al perdón, a la expresión, a desahogarnos, a ser libres mediante melodías, líricas, notas, etc.Este fenómeno social de talla mundial ha sumado voces, instrumentos, idiomas, países para hablar de la no violencia, para exponer una idea de cómo sería y cómo debe ser la paz, para hablar también de la violencia, exigir la paz y el fin del conflicto.



