. Desgraciadamente desde
que Pedro Sánchez logró colarse por la gatera de la moción de censura en
Moncloa, el gobierno socialista se ha dedicado con fruición a subir impuestos o
a advertir que los va a subir.
Apoyarán lo que afirmo los
sufridos trabajadores autónomos que han visto como les subían la cuota a una
velocidad de vértigo o la anunciada subida del IRPF – tengo que recordar que
los ricos en España, los ricos de verdad, no tributan por las rentas del
trabajo – así que esa bobada de que los gastos que, realmente servirán para
retribuir el favor de los votos que le dieron al PSOE la victoria en la moción
de censura, los van a pagar “los que más tienen” no es otra cosa que un cuento
como la copa de un pino.
En España los ricos no pagan
impuestos desde el tiempo de los visigodos. Así que, si no son los ricos los
que paguen el dinero que necesita Sánchez para llevar a cabo su política de
gestos y recompensar los favores recibidos, ya saben ustedes a quién le va a
tocar pagar la juerga... Efectivamente, a la fiel y sufrida clase media.
Habrá quien diga que Pedro
Sánchez prometió que la banca y las grandes empresas serían las que cargarían
con el mochuelo del aumento de gasto que anuncian. Es público y notorio que
Ferraz mantiene de siempre, una intensa y amorosa relación con la banca. No
existe en nuestro país partido político con el que los banqueros se hayan
portado mejor que con el PSOE, al que han condonado una y otra vez sus
millonarias deudas.
Asunto difícil de comprender, la
banca no perdona ni un céntimo al común de los mortales, pero cuando se trata
del PSOE se comportan con una extraña ductilidad y lo hacen con una sonrisa
seráfica; pudiera parecer que esos millones que el PSOE no ha pagado a los
bancos, los habrá compensado de otra manera...
De todos modos, la banca ya ha
dicho lo que hay: Nosotros ya pagamos bastante impuestos y si el gobierno
insiste en implementarlo no tendremos más remedio que cargar su coste a
nuestros clientes. Lo que yo les diga, al final pagaremos los de siempre.
Ni tampoco me refiero, cuando
hablo de una herencia problemática, a alguna declaración socialista que afirma
que el problema de los inmigrantes ha sido un legado que les dejaron a los de
Ferraz los fachas del PP.
Lo de la acogida con banda de
música y majorettes de los mal llamados refugiados del Aquarius, fue percibido,
incluso por la UE, como un acto que produciría de inmediato un efecto llamada y
así se lo recriminaron a Pedro Sánchez en su primer viaje a Bruselas donde le
lavaron la cara por este asunto. Viaje que demostró las pocas tablas del
socialista, que, ya puestos a liarla, propició con su viaje otro resultado
multiplicador al efecto llamada.
Les explico. Pedro Sánchez y su
gobierno ignoraron que es costumbre en España que el primer viaje internacional
de los presidentes de gobierno tenga como destino Marruecos y como esta vez no
fue así, el soberano alauí se cogió un rebote de los que hacen época y entre el
efecto llamada y el cabreo del monarca, aquí estamos pidiendo agua por señas a
Europa para que nos echen un cable que nos ayude a hacer frente al desembarco
masivo de inmigrantes en las costas andaluzas, situación que ha superado totalmente al gobierno
socialista, pero que no ha impedido que nuestro presidente se haya ido
alegremente de vacaciones.
Reza el dicho “Cuando no hay
razón hay razones” y como ya conozco la facilidad socialista para tergiversar
la realidad y retorcer la semántica con tal de justificar lo injustificable, me
voy a referir a un hecho incontrovertible, apoyado en datos y quiero recordar a
los zurdos que me hacen el honor de su lectura, que fue Lenin el que dijo
aquello de que sólo un imbécil puede discutir los datos.
Veamos pues a que me refería con
lo de la herencia problemática con la que titulo el presente escrito: Mariano
Rajoy fue investido presidente de Gobierno el 20 de diciembre de 2011, el 27 de
enero de 2012 se publicó la EPA correspondiente al cuarto trimestre del año
anterior, los populares se encontraron ante un panorama atroz, los socialistas
se habían cargado 600.000 puestos de trabajo a lo largo del año y los del PP se
quejaron con razón de la “herencia recibida”.
Ha querido la fortuna que poco
después de llegar a Moncloa Pedro Sánchez, se publicara la EPA correspondiente
al pasado cuatrimestre que resultó la mejor de la serie histórica y esa sí es
herencia de Rajoy.
En diciembre de 2011, en España
teníamos unos 18 millones de ocupados y 5,3 millones de parados, hoy por hoy en
nuestro país, tenemos 19,3 millones de ocupados y Rajoy deja tras de sí a 3,5
millones de parados, está claro que el panorama que se abre ante Sánchez es
infinitamente mejor que el que dejó su adorado ZP a los peperos.
Esa es la herencia problemática
ante la que se encuentra Pedro Sánchez. Teniendo presente el grave problema que
todavía representa el paro en España, debería el gobierno socialista hablar
menos y ponerse a trabajar a destajo por mejorar las cifras que deja Rajoy.
Aquí ya no valen las campañas de
imagen, Pedro Sánchez debe en primer lugar reconocer el buen trabajo del
gobierno del PP en su lucha contra el paro heredado de los socialistas y de
inmediato ponerse a crear empleo, lo que repercutiría positivamente en la
demanda interna y el consumo y permitiría que la recaudación fiscal creciera,
sin necesidad de ahogar a los ciudadanos con más y mayores impuestos.
Lo malo va a ser que con total
seguridad Pedro Sánchez hará bueno aquel refrán que reza: “Unos con tesón lo
ganan y otros sin sazón lo gastan”.
Así de triste es la vida,
tendremos que esperar a las próximas elecciones.