Si rectificar es de sabios...

… no tener que hacerlo, más.

 

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Hace unos días publicaba "El País" que la presidenta de la Comunidad de Madrid rectificaba sus declaraciones de los últimos días en las que aseguraba que los funcionarios docentes de la Comunidad trabajan sólo veinte horas a la semana.

Evidentemente, la Sra. Aguirre confundía el total de horas que estos empleados públicos dedican a la docencia, con el total de horas de trabajo semanal, treinta y siete horas y media, resultado de sumar las veinte dedicadas a la docencia más diecisiete y media dedicadas a tutorías, labores administrativas y demás tareas necesarias para el buen funcionamiento del centro escolar.

El reconocimiento que la Presidenta hace de su error es, por supuesto, plausible. Sin embargo, a una persona en su posición lo mínimo que se le puede y debe exigir (sobre todo cuando cuenta con todos los medios necesarios para ello, no en vano es la máxima dirigente de la Administración Pública madrileña) es un mínimo de prudencia y rigor.

El testimonio lanzado días atrás genera –gratuitamente- indignación entre la sufrida población azotada por el desempleo, y además, descrédito de los docentes ante la misma. Todo ello perfectamente evitable, pues la Sra. Presidenta por seguro debe contar con un nutrido gabinete y sus correspondientes asesores. ¿Nadie apreció la ‘inexactitud’ de la información que se trasladaba a la Presidenta?

Este desafortunado episodio me recuerda otro también protagonizado por un miembro del Gobierno de Aguirre, su por aquel entonces Consejero de Transportes, Sr. José Ignacio Echeverría, cuando en la Asamblea de Madrid allá por el mes de marzo, afirmaba con rotundidad que el ‘metrobús’ (quizás el título de transporte más utilizado en Madrid y que se vende desde 1998) no existía, respaldado con gran algarabía por la bancada popular.

Somos humanos, todos nos equivocamos, pero no es menos cierto que hay determinados errores, que por básicos y elementales, deberían hacernos dudar sobre la idoneidad, en términos de conocimientos e interés vertido en sus asuntos, de determinados dirigentes políticos.

http://politica.elpais.com/politica/2011/09/07/actualidad/1315392263_896264.html

UNETE



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