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La Ruta del Cambio es Constitucional.


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16/07/2018


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Quién gobierna en realidad son la constitución política de la República y las leyes. Esta Constitución, cada cuatro años por ahora, la preside el candidato elegido, él o ella, pero la presiden durante su periodo sin autoridad para cambiar en el fundamento de la Carta Magna ni una sola coma. Ellos, los elegidos, aun estando electos, no asumen hasta que en una ceremonia con carácter solemne y frente al Congreso pleno, le juran leal obediencia y protección. ......Obvio! Me dijo un amigo. 


Yo, sin embargo, después de tantas cosas que he vivido no estoy tan seguro que lo sea - Es mas - creo que la proporción de quienes no entienden el origen del poder y,  el fenomenal alcance de la Constitución en la rutina de los derechos y las obligaciones ciudadanas, son actualmente porcentajes de la población sencillamente escandalosos. Demasiados los que aun hoy, 38 años después de promulgada la presente Constitución, suponen autoridad del presidente para cambiar, significativamente la realidad económica y sociopolítica del país.

Una vez promulgada la constitución, nadie es libre de escoger lo que se le da la gana. La amplitud, la profundidad y los límites de la convivencia en el territorio nacional se rigen conforme ese pentagrama jurídico. Un ejemplo analógico y sencillo de entender, es tener la libertad de escoger con quien bailar pero hacerlo en el mismo sitio, el mismo tema, y al mismo ritmo sin ninguna independencia ni variaciones.

Pasado casi cuarenta años, cabe preguntarse, es el calculado resultado de la nula educación cívica, quizás mucha inocencia, profunda ignorancia o simplemente indolencia, indecencia y negligencia. No lo sé. Lo que si sabemos, es que esta deficiencia es la que genera la confusión tan grande que permite impunidad para groseros delitos económicos y financieros. Que los tribunales no juzguen delitos pero los apellidos, las sotanas, los uniformes o los partidos. En esta atmosfera de ambigüedad jurídica que en el trámite judicial inyecto el - depende – hizo desaparecer el imperio supremo del espíritu inequívoco de ley, y hace erróneamente suponer a millones que el presidente virtualmente está por encima de la ley, o lo que es peor, independiente de la constitución o en sincronismo de mutua colaboración y respeto con el resto de los poderes del estado. Esto se extiende en nuestra relación de país laico con las iglesias, la jerarquía autónoma de las instituciones armadas, el rol vital de la Contraloría General de la Republica, el Servicio de Impuestos Internos, etc.etc.

La falsa idea que el presidente, o las instituciones del estado, pueden hacer otra cosa que no sea lo que le obligan los tajamares de las leyes y la subordinación estas al cuerpo legislativo constitucional de 1980, es un grave error, o mucho más que eso, un delirio. Todo eso sin mencionar el bien cuidado articulado de auto rigidez de esta aberración constitucional que técnicamente las hace semi irreformable. En ameno resumen y como se diría en el barrio, nos metieron un Gol.…o, en realidad, nos metieron varios.     

Nos han tenido a todos de cabeza en una rotativa y multimillonaria carrera presidencial con elecciones inútiles, porque el vencedor, mientras se mantenga la constitución actual, vale un rábano. Esto, porque aun si el presidente quisiera no puede cambiarla, Por eso precisamente una sociedad primero escoge con pluralidad y plena democracia, el propósito, el contrato social, y redacta conforme esa visión el compromiso de convivencia en una normativa constitucional, y sobre esa, con precisión de convicciones, a continuación, elige cuando, donde, como y quienes la presiden y no al revés. Otro robusto pero muy sencillo ejemplo de ilustración a nuestro alcance, vean con atención quienes en el tiempo hablan más de elección presidencial, y quienes de asamblea constituyente. 

La constitución a una nación es como la conciencia a una persona. Limita la infinita amplitud para maniobras de imposición de los gobiernos de turno - (y así deber ser) - Protege a los ciudadanos del abuso de autoridad. La constitución es lo que ustedes conocen como el estado de derecho, la estructura jurídica que lo legitima todo. Es la que fija el marco jurídico de las obligaciones entre los hombres y las de estos con el estado. Es, como han oído, la carta magna. La normativa suprema que crea, separa y regula el funcionamiento de los poderes del estado, en nuestro país en; poder ejecutivo, poder judicial y poder legislativo. Así mismo, la constitución norma la autoridad y la organización jerárquica de las fuerzas armadas. Establece los derechos inalienables de los ciudadanos dentro del marco que crea para su institucionalidad, ósea, el funcionamiento total del país. Dicta el marco de las libertades cívicas y el metabolismo mecánico del SISTEMA ECONOMICO. FIJA los procedimientos de su propia reformabilidad. Vela por la pluralidad y el libre ejercicio de observación espiritual y credos. Divide el mapa físico en el suelo patrio para la organización POLITICA.  Decide las bases para la política exterior. Tiene supremacía sobre cualquier otra forma de ordenamiento jurídico incluyen los Decretos con fuerza de ley o DFL. Define la autonomía y la soberanía del quehacer gasto público y separa la inversión del gasto social, y desde luego regula la convivencia armónica en el territorio nacional. Determina el sistema educacional y su prioridad en el desglose del presupuesto nacional, el régimen tributario, el alcance del código de COMERCIO. La estructura de la legislación laboral, el derecho a la educación, el de la salud,  la previsión, el del trabajo, el de un salario, un horario, y el de la libre circulación. Provee el derecho a un juicio justo, la presunción de inocencia, el concepto de familia, la identidad cultural, el deporte, el derecho de asociación y reunión, el de integridad e información en caso de arresto, (Habeas Corpus) Garantiza la libertad de prensa a través de la libre expresión, la conservación del medio ambiente, el uso y goce de los recursos naturales, y desde luego, el derecho a ciudadanía. La seguridad interior y entre otros innumerables, el fundamental derecho de la VIDA HUMANA. Casi nada. Imaginemos cuanta injusticia puede contener una constitución, si se permite su REDACCION sin pluralismo ni debate. La actual es solo un monumental subterfugio jurídico inflexible, una aberración cuyo propósito fue dictar el criterio antisocial de un sector económico y político, redactado prácticamente por un solo individuo y con la influencia de Carl Schmitt. Un jurista ultra conservador alemán y teórico político. Figura constitucionalista clave del Tercer Reich de la Alemania Nazi y un seguidor de las teorías de Niccolò Macchiavello.

Desde que el hombre imaginario y primitivo del filósofo ginebrino Jean-Jacques Rousseau hiciera el circulo en el suelo para definir su propiedad privada, y el momento que el resto lo acepto. Haya sido esto por la persuasiva y respetuosa vía delicada del dialogo, que lo dudo, o por la más probable brutal y violenta imposición. Los derechos naturales dieron paso a los derechos “conquistados”, comprados, arrendados, o como es ahora bizarro y semi lógico, a los privilegios del derecho a herencia económica, o de clase.  Como se regulan estos. Quien  gobierna a quien. Desde donde, cuando y como lo hace, eso lo define la constitución. Por eso, ese ha sido el guion de la historia del hombre libre. Encontrar una constitución que proteja los derechos esenciales, con independencia, inequívoca precisión e igualdad frente al resto y la justicia. Una constitución capaz de impedir que los ciudadanos les adivinen los veredictos a los jueces,  y que los obligue a respetar el principio de legalidad sin considerar para nada el domicilio, la posición o el apellido de los delincuentes. 

 Los presidentes pasan, la constitución queda. Esa es la mecánica sobre la cual funciona la gobernabilidad. En democracia eso se llama institucionalidad. Por eso se hace urgente que todos lo entendamos muy bien. Solo así, veremos que más importante que elegir presidente es poder elegir la constitución. Por supuesto, desde que el contrato de compraventa de un bien raíz sugiere u obliga que usted, antes de decidir u poner su firma, no solo lo lea, pero además, tome la opinión de un abogado, para la constitución necesitara tomar a lo menos 50 y que por supuesto estos señores no piensen lo mismo.

Por aquí y por allá, se oye con frecuencia, el majadero cacareo de quienes insisten en una supuesta aprobación a la actual constitución, dada por gente buena que con las manos en alto y en el pavor de los estertores dictatoriales más severos del 80, “le otorgo autoridad".  Buena gente que no tenía, ni tiene, ni debe en realidad, la más puta idea de redacción legal y mucho menos conocimiento del derecho constitucional, ni mucho menos, la información formativa de abogados constitucionalistas con la sabiduría práctica de la experiencia y educados para eso. Cómo y con qué cara pretenden que se les crea en la intestinal aprobación de un pueblo asustado, jurídicamente ignorante y totalmente desinformado. O de la legitimidad que le otorga a esa constitución, la firma de un Honorable señor de Apellido Lagos, al que ellos mismos, solo mencionan sin asco, para ese exclusivo efecto.

Si este texto alguien lo colgara para ser leído por los dos lados en la Plaza Italia, más que obtener consenso, conseguiría división y no porque la intención sea crearla, es porque por cuatro décadas se han martillado conciencias inculcando precisamente todo lo contrario. Se ha cubierto la verdad con una permanente cortina de humo de “noticieros” permanente destinados a evitar el crecimiento de un debate ciudadano que amenace la permanencia de este disparate jurídico ilegítimo. Esta barbaridad dictadora con el respaldo orgánico de las FFAA. Posee una defensa rigurosa de sospechoso patriotismo, el que contrasta con la ninguna oportunidad que le dieron a la ignorada y casi democrática Constitución Política de la Republica de 1925. Esa que los declaraba fuera de la ley y traidores al país, la destruyeron de la noche a la mañana. Sin decir ni explicar nunca, ni el "para", ni el "por qué" o con que autoridad popular la eliminaron. Aun no sabemos tampoco quien lo pidió, quien lo autorizo, o tomando sus propias palabras, quien lo aprobó. Finalmente los actuales defensores de la paz ciudadana, la institucionalidad, el respeto mutuo y del ordenamiento jurídico, observaron en cómplice silencio, durante siete años de vida republicana, un calvario para adversarios políticos, sin constitución, y caóticos servicios de "seguridad" e "inteligencia" los que en automóviles sin patente secuestraron compatriotas para ser torturados y luego lanzados al mar.





Luis Alberto Moya R.

 

Nota; Para la reforma y el cambio. -  "De acuerdo con la concepción democrática, encarnada en la Constitución Chilena de 1925, este poder residía en el pueblo, el único verdaderamente capacitado para crear, reformar, o reemplazar su Carta Fundamental, por medio de un organismo como una Asamblea Nacional Constituyente".  Hermes H. Benítez. Análisis del libro de Renato Cristi. "El pensamiento político de Jaime Guzmán E. Autoridad y Libertad.

PD. "nunca olvidar que todo lo que hizo Hitler en Alemania, fue Legal. Dr. Martin Luther King Jr.

Así que ojo cuando una "autoridad", carepalo’, declare frente a cualquier conflicto, "así lo contempla la ley". Esa es....la ley de ellos, redactada exclusivamente por ellos a puertas cerradas. 



Etiquetas:   Partidos Políticos   ·   Revolución Francesa   ·   Participación Ciudadana   ·   Asamblea Constituyente   ·   Augusto Pinochet   ·   Jaime Guzmán

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