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“Juan Trump”


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11/07/2018


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Desde la campaña, muchos dijeron que había semejanzas entre Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador, refiriendo tal analogía a cuestiones negativas.


La imagen negativa de Trump en México se debe fundamentalmente a los fanáticos Mexicanos de Hillary Clinton y Obama que controlaban y aún controlan algunos de los medios masivos de comunicación tradicionales, así como al Presidente y allegados políticos a los que siempre resulta útil cultivar y preservar la imagen de un “enemigo de los Mexicanos”, contra la cual demostrar su “patriotismo heroico” para desviar la atención cuando les convenga.

Desde esos espacios, se hizo una campaña negra en contra de Donald Trump, intentando favorecer por contagio el voto de los hispanos a favor de Hilaria.

En esa esa sucia campaña en contra de Donald Trump, participaron activamente casi todos los miembros de la alta clase política y económica en México, con fuertes intereses ligados con el partido Demócrata, y Barri Obama, Peña, Salinas, Fox y Calderón tomaron partido a favor de Hillaria y perdieron.

Cuando Donald Trump vino a México, durante su campaña, lo hizo porque lo invitaron, aunque supusieron que no vendría, porque a quien invitaron co deseos de que asistiera fue a Hillary para la que tenían preparada una gran recepción, con canción de Chente, para nombrarla “la amiga de Mexico”, entonces Peña era aún el gran amigo y “golden boy” de Obama, al que le dio todo lo que quiso.

En aquella ocasión acompañó a Trump en su visita a México Rudy Guilianni, ex alcalde de Nueva York, famoso por su programa “tolerancia cero” con los crimínales, quien antes  colaboró en temas de Seguridad con López Obrador y Marcelo Ebrard, en el todavía gobierno del Distrito Federal que les “heredó” Cuauhtémoc Cardenas.

Al integrar Trump su gabinete Guiliani desapareció del primer círculo de Trump, pero reapareció como abogado de Potus ya iniciada la campaña presidencial en México.

Pero las formaciones de ambos son distintos: Donald Trump es un empresario, ajeno y enemigo de toda la rancia ortodoxia de los políticos profesionales; en cambio, López Obrador, es un político de toda la vida.

Comparten sin embargo una misma actitud ante los retos y problemas: no claudicar y no rendirse; Donald Trump quebró tres veces en su empresa, pero tuvo la fortaleza de levantarse y labrar una fortuna de 10,000 millones de dólares y después de eso ganar la Presidencia de los Estados Unidos, con la oposición de la mayoría de los poderes políticos y económicos en la Unión Americana. En cambio, López Obrador se sobrepuso dos derrotas previas en que intentó ser presidente de la República, para lograr una amplia victoria en 2018, montado sobre el inmenso desprestigio y repudio del gobierno priísta de Enrique peña Nieto en el sentir de la mayoría de los Mexicanos.

Peña Nieto había llegado la presidencia implorando una segunda oportunidad para el PRI, jurando que no le fallaría los Mexicanos pero hizo todo lo contrario. Sin importar los costos políticos y sociales se dedicó a cumplir uno por uno todos los compromisos contraídos con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el grupo económico de Davos. Para ello, Peña violó el Derecho Humano a la Consulta Popular, suplantándolo con un bodrio al que llamó “pacto por México”.

Con base en ese pacto, Peña se dedicó alegremente a expandir y consolidar el “capitalismo de cuates” iniciado por Salinas con cargo a los bienes públicos privatizados.

Públicamente Lopes Obrador declaró en la campaña que no tomaría acciones en contra de Peña Nieto o Salinas.

En cambio, Trump mencionó en un debate y varias oportunidades más que se investigaría y se llevaría a juicio a HRC, eso esta pendiente.

Otra coincidencia que se puede percibir entre Donald Trump y López Obrador, es su acendrado nacionalismo, esencialmente opuesto a las doctrinas globalizantes impuestas por los demócratas con inmensos costos para el Mundo: países devastados, millones de emigrantes, Estados Unidos sumido en una inmensa deuda y reducido en su papel de primer potencia mundial, frente a China y Rusia.

No obstante, Trump es un capitalista irreductible, mientras que López tiene manifiestas tendencias populistas, por muchos catalogado como un político de izquierda.

Trump ha cumplido una por una sus promesas al electorado de Estados Unidos y tiene la reputación de contratar a los mejores, sin importar cuestiones de otro tipo, es un devoto fiel de la eficacia, en tanto López Obrador es un pragmático que reclutó en su campaña todo tipo de personajes y sus parámetros para integrar colaboradores son la lealtad incondicional y el compromiso político.

Hoy Trump es un Presidente sumamente exitoso en los EU, con un prestigio inmenso después de pacificar en tiempo récord Korea del Norte y cumplir la mayoría de sus promesas, mientras que López Obrador es un candidato vencedor que asumirá la Presidencia con un pesado costal de promesas realizadas en campaña, muchas de las cuales se antojan muy difíciles de cumplir.

Por otra parte, Donald Trump se impuso a pesar de las encuestas en su contra orquestadas en todos los medios afines a Soros, mientras que López Obrador, a partir de septiembre de 2017 en que se observaba una marcada tendencia a la baja, obtuvo un sorprendente repunte general sostenido a pesar de algunas de sus acciones y promesas francamente intratables, en lo que se ha visto a Peña como la “mano que meció esa cuna”, mediante el inmenso presupuesto que gasto en publicidad mediática a lo largo de todo su sexenio.

Trump es un devoto Cristiano muy respetuoso de las creencias de los demás; en tanto que López Obrador, Cristiano también, pero no Católico, se agenció el simbolismo de la Virgen de Guadalupe, también llamada la “Virgen Morena”, para impulsar su partido; dijo que le ofreció al Papa Francisco el “alto honor” de ser su asesor en seguridad; después se le asoció con un obsceno video titulado “la niña bien” que se grabo dentro de un templo católico; y se despacho la puntada de eliminar el Pecado de Robo del Decálogo, anunciando que hablaría con los obispos para que tomaran nota.

Después de la victoria de Lopez Obrador, Donald Trump le envió un Twit de felicitación y después le llamó por teléfono, en una charla que duro media hora; ni Trump habla español ni AMLO ingles. En un ambiente de cordialidad, recientemente Donald Trump, para resaltar afinidades se refirió a Lopez Obrador como “Juan Trump”.

El viernes 13 de julio de 2018, una delegación del gobierno de Trump encabezada por Mike Pompeo, tendrá una reunión inicial en la casa de campaña del tabasqueño.

Esperemos que sea para bien. Estados Unidos es nuestro vecino y principal socio comercial, y debe haber una relación constructiva y respetuosa entre ambos Países.





Twitter:  @adiazpi 

Fotografía: Web; LaRepublica.pe



Etiquetas:   PRI   ·   Estados Unidos   ·   México   ·   Donald Trump   ·   Andrés Manuel López Obrador

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