Un titular tremendista, lo sé. Ojalá sonase con estridencia y escándalo a los ciudadanos adormecidos que permiten la usurpación de su Gobierno y que el radicalismo transforme sus vidas de modo tan descarado como delictivo. Porque aquí la ley la han prostituido con juego sucio. Tanto va el cántaro a la fuente… y aquí todo es indiferente.




