Uso electorero del poder

Para casi todos los gobernantes es muy grande la tentación de usar el poder que les confiere su cargo, para fines distintos a los autorizados en la constitución y en general por el marco legal que regula su gestión, por esa razón se supone que existen en nuestro sistema de gobierno instrumentos de contrapeso al poder.

 

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Desde diversas instancias que revisan y fiscalizan la actuación de los gobernantes, hasta mecanismos de protección legales, pasando por supuesto por agrupaciones o asociaciones no gubernamentales que dedican sus esfuerzos al mismo fin. En general, un buen sistema de balances, equilibrios y contrapesos, cuyo objetivo es frenar los abusos de poder de los gobernantes.

Esa es también una de las razones por la que nuestro sistema político y de gobierno está dividido en tres poderes. Como una manera de no dejarle a una sola persona o institución toda la carga de un poder absoluto. Por ello, los diputados que se supone son los representantes del pueblo, constituyen el Poder Legislativo; los jueces, magistrados y ministros conforman el Poder Judicial y los gobernantes junto con sus funcionarios de gabinete el Poder Ejecutivo.

Dice el artículo 49 de la Carta Magna: “El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.”

“No podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo…”

Cada uno de estos poderes es autónomo e independiente, o debiera de serlo según la constitución, para garantizar el adecuado equilibrio en el ejercicio del poder, y es un esquema que se replica de igual forma en todos los estados de la República Mexicana.

Trato de contextualizar el tema porque, contrario a lo que dice la constitución todo el poder del Estado en Chihuahua está depositado en el gobernador, que lo mismo ha metido la mano en el Congreso del Estado, que en el Poder Judicial, y en muchas otras instancias de reconocida autonomía e independencia como es el Ichitaip, por ejemplo. Casos todos bastante conocidos y ventilados en muy diversos medios de comunicación.

Corral ha ejercido un gobierno autoritario, antidemocrático, excluyente, impositivo y, en ocasiones, hasta ilegal. Recientemente, violando todas las disposiciones legales al respecto, el gobernador se metió al proceso electoral respondiendo de manera directa a uno de los candidatos a la presidencia municipal de Juárez. No lo podía hacer. La ley se lo impide, y menos dando a conocer públicamente supuestos logros de gobierno. Casi igual, o quizá peor, que su antecesor el priista César Duarte Jaquez.

Ya antes había hecho lo mismo. Organizó una caravana al centro del país, con recursos del gobierno, para reivindicar unas supuestas demandas de su gobierno ante la federación, pero su caravana sirvió para hacer campaña político-electoral en contra del PRI y del gobierno federal priista, justo en medio del proceso electoral federal, con una clara carga negativa cuya intencionalidad fue demeritar al candidato tricolor a la presidencia de la República.

Pero aun peor que eso. El gobernador Corral ha convertido su fallida operación Justicia para Chihuahua, en un instrumento de venganza personal obsesiva, más allá de lo estrictamente jurídico y legal, utilizándola a conveniencia contra algunos personajes solamente, y en momentos estratégicos para sus objetivos.

Objetivos que, se advierte con claridad, están muy alejados de una verdadera visión estadista de justicia y más bien cruzan la delgada línea entre el ejercicio del poder para el bien común, y el que se realiza para fines personalísimos que nada tienen que ver con lo primero.

Las detenciones, consignaciones, decomisos, cateos y demás acciones espectaculares contra exfuncionarios duartistas, más allá del eventual sustento jurídico que puedan o no tener, han sido manejadas todas desde la perspectiva del golpeteo mediático, en los momentos más adecuados, para generar una percepción y opinión pública de descrédito hacia el exgobernador y el partido del cual emanó. Objetivo electorero.

Y justo en esa misma tesitura, recientemente la FGE detuvo a cuatro personajes ligados al duartismo y a supuestos desvíos de recursos públicos, entre ellos un hombre de más de 80 años y con una larga trayectoria dentro del PRI. Pero lo hacen a escasos días de la jornada electoral del próximo domingo. 

Otra vez, el gobernador abusando de su poder y utilizando las instancias de administración e impartición de justicia para fines distintos de los que tienen asignados. ¡Pésimo! El uso y abuso del poder, al servicio particular de una sola persona: el gobernador del estado.

UNETE



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