Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Filosofía   ·   Novela   ·   Comunicación   ·   Ciencias   ·   Feminismo



Destruyendo la falacia


Inicio > Psicología
24/06/2018


810 Visitas



Alfred North Whitehead: "No hay verdades completas; todas las verdades son medias verdades, pero el diablo juega a hacerlas pasar como verdades completas.". 


No se que es peor si una gran mentira o una verdad dicha a media. La verdad dicha a medias no es otra cosa que una declaración engañosa que incluye algún elemento de verdad. La declaración puede ser parcialmente verdad, puede ser totalmente cierta, pero sólo de una parte de la verdad global, o usa un elemento engañoso, como una puntuación inadecuada, o un doble sentido, sobre todo si la intención es engañar, evadir, o tergiversar la verdad. Las verdades a medias, así como la verdad fuera de contexto, tienen efectos más poderosos que las mentiras, ya que pueden convencer más fácilmente al receptor del mensaje gracias a la parte de verdad aportada. Los nazis, y especialmente Goebbels,  emplearon conscientemente en su propaganda tanto la mentira directa como la media verdad y la verdad fuera de contexto

La verdad a medias ofrece a quien las utiliza la sensación de que no está haciendo nada malo, de que sale indemne de la responsabilidad que tiene con el otro. Parece que la piedad por omisión descarga de responsabilidades, esto es falso, ya que estas engañando, mintiendo, falseado y peor aun, lo haces de manera consiente y manipulando.

La media verdad es uno de los recursos retóricos falaces más dañinos y difundidos, ella  no es falaz por lo que enuncia sino por lo que omite , esto hace que se convierta en la mas grande y cruel de las mentiras. Para identificarla es necesario identificar previamente las evidencias o argumentos contrarios que fueron omitidos u ocultados.

Manuel Atienza en su libro “La guerra de las falacias”  identifica magistralmente ‘los pantanosos territorios de la retórica, que inspiran como usos legítimos de la razón, pero retorciéndolos, desvirtuándolos, inconsciente o tramposamente, hasta llegar a convertirlos en abusos’:

- Las generalizaciones precipitadas.

 - Las peticiones de principio.

 - Las analogías improcedentes.

 - Las desviaciones de la cuestión.

- Las comparaciones odiosas.

 - La indebida atribución a las partes de lo que se predica de un todo y viceversa.

- La omisión de premisas relevantes a lo largo de un razonamiento o la invocación de premisas que no vienen a cuento.

- La complicación de lo simple y la simplificación de lo complejo. - Las interpretaciones literales de los textos en detrimento de su espíritu.

- El recurso indiscriminado a los tópicos o lugares comunes.

- La aducción de la autoridad como argumento.

- La mala fe y la deshonestidad en la extracción de conclusiones.

 - La manipulación subrepticia de las emociones y la apelación intempestiva a los sentimientos…

Todo lo anterior en lo que se esconde dentro de la “Verdad a Medias”

Esta medias verdades  hace daño, si por omisión usted sugiere que alguien , en los actuales momentos está acaparando alimentos, muy probablemente usted exponga a esta persona al escarnio público, lo cual podría ser peligrosos para él y su familia, sumado al hecho de que judicialmente, sería usted, el responsable,  de que un inocente pagara una culpa que no es suya. Así que quiero preguntarle ¿usted está consciente de lo que hace y de las consecuencias de sus actos?. 

Por ello, PERSONALMENTE, dejo claro: NO ACAPARO ALIMENTOS, NO COMPRO, NI REVENDO ALIMENTOS, NO BACHAQUEO.

Como vencer una verdad a medias? Fundamentándonos en la ‘erística’; es decir, según los griegos, en la ‘argumentación polémica’, que consiste en buscar los caminos o rutas de acceso a la verdad y la justicia, mediante el estudio y cuidado de la pragmática del lenguaje, cuyas incidencias son, a partir de la polémica, según Marcelo Dascal: las discusiones, las disputas y las controversias.

En otros términos, se debe  instituir una especie de juego limpio o fair play, que no sacralice la moral, y cuyos principios serían, según el profesor Atienza:

 -‘Contra los prejuicios, las razones’.

 -Tener encuenta que: ‘El sentido común lleva en ocasiones a errores de argumentación’. Por lo que se requiere de la observación objetiva.

-Recordar que ‘Quien combate contra las falacias ha de hacerlo sin ninguna esperanza en una victoria final, aunque el combatiente debe tener una ‘moral de victoria’.

 -‘Los buenos argumentos derrotan a los malos, y a los que parecen buenos sin serlo’.

 -El fanatismo y el cinismo no requieren argumentación. Se refutan a sí mismo’. 

En este sentido se impone la moral de la honestidad.





Etiquetas:   Psicología   ·   Salud Mental   ·   Sociedad   ·   Psiquiatría   ·   Filosofía Social

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18567 publicaciones
4702 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora