Sin lugar a dudas en el desempeño de ciertos oficios se debe ser, casi como requisito indispensable, muy ignorante en algunas áreas, de lo contrario ese oficio no será desempeñado de buena manera, será de una inmensa carga emocional o quizá hasta de todo orden para quien lo desempeñe, un ejemplo claro es el del oficio de carnicero, estar desmembrando animales día a día obviamente conlleva el no sentir ningún cariño por ellos, los animales y cuando hablo de cariño por los animales es ese que no tiene que ver con quererles porque me hacen compañía o aunque le golpee, él está ahi siempre fiel moviendo su cola a mi primer rasgo de afecto. Tampoco podemos hablar de un minero o empresario del rubro que depreda y contamina, de que tenga conocimiento de el daño que está generando o el industrial que vierte desechos contaminantes a la atmósfera o las aguas o quizá abarata el costo al máximo posible y sube los precios también al máximo posible, sólo porque debe ser así, sin buscar explicaciones.



