La difusión de escritos, cuadros, fotos, películas y composiciones musicales es exponencial y masiva. En efecto, los tiempos han cambiado respecto, por ejemplo, a lo que sucedía en vida de Walter Benjamin. En su libro La obra de arte en la época de su reproducción mecánica ya plantea aspectos que prefiguran lo que está sucediendo actualmente. Aunque, como murió en 1940, no llegó a conocer el poder de la televisión y la revolución de la era digital que estamos viviendo.



