Educación Pública: Primeras consecuencias de los recortes

Ayer decidí publicar uno de los numerosos e-mails que llegan a mi bandeja de entrada diariamente con el fin de informar de los despropósitos que se están llevando a cabo en la Educación Pública de la Comunidad de Madrid. Hoy, opto por escribir unas palabras de mi propia letra intentando explicar las consecuencias que, a día 1 de septiembre, comienzan a percibirse como consecuencia de las medidas adoptadas.

 

. Hoy, opto por escribir unas palabras de mi propia letra intentando explicar las consecuencias que, a día 1 de septiembre, comienzan a percibirse como consecuencia de las medidas adoptadas.
 

Ayer, como todos los primeros de septiembre estuve en mi instituto realizando los exámenes extraordinarios y os aseguro que el panorama que encontré fue dantesco. Los profesores están desmotivados, sin ganas de empezar el curso y, lo más grave de todo, la Comunidad de Madrid todavía no les ha informado sobre cuantas horas de otra especialidad que no es la suya, van a tener que impartir.

 

Os explico, como el horario de los profesores se amplía se necesitan menos docentes pero siguen quedando horas colgadas que no pueden cubrirse con los que se quedan y tampoco son suficientes para coger otro profesor, solución: que esas horas se repartan entre los profesores de otros departamentos. Es decir que el profesor de Historia imparta también Música, o el de Filosofía imparta Economía. En fin, que os podéis imaginar donde queda la famosa "calidad de la enseñanza". Ni que decir tiene que el primer perjudicado de esta medida es el alumno, pero ¿alguien se ha parado a pensar lo difícil que es ponerse delante de 35 adolescentes e intentar transmitirles algo que ni siquiera tú entiendes? Yo, desgraciadamente, he tenido esa experiencia y la impotencia que sientes, en muchas ocasiones, es enorme. Y, por desgracia, esas situaciones que ocurrían excepcionalmente en los centros, a partir de este año (y de los recortes llevados a cabo) van a estar a la orden del día en todos los institutos de la Comunidad de Madrid.

 

Esto de por si es preocupante, pero no debemos olvidar que las medidas aprobadas por la Comunidad de Madrid, implican también:

 

- Desaparición de los desdobles: pensados para poder dar una atención individualizada a los alumnos, especialmente a los que más lo necesitan (en la enseñanza pública son muchos).

 

- Desaparición de la tutoría: imprescindible si trabajas con adolescentes y tienes que tratar de resolver conflictos que se generan entre alumnos, entre alumnos y profesores, o dar una charla sobre educación sexual o consumo de drogas. Pero no nos engañemos, todos esos problemas van a seguir existiendo y seguirá siendo necesario solventarlos. La pregunta es ¿cuándo?, y la respuesta es, en las horas destinadas a Historia, Matemáticas, etc. Es decir, a base se sacrificar contenidos esenciales de las diferentes asignaturas.

 

- Aumento de la ratio de alumnos por aula: desde mi punto de vista, este es uno de los asuntos más preocupantes porque los alumnos con mayores dificultades, afectados por situaciones familiares complicadas que no son propicias para el estudio (numerosos en la enseñanza publica) necesitan alguien que les motive, que les haga ver que existen muchas opciones para él que no son el abandono escolar, y eso, cuando tienes 35 alumnos en clase es imposible. Y yo me pregunto, si España es, junto con Malta y Portugal, el país con un mayor porcentaje de abandono escolar de los 27 países que forman Unión Europea (según datos de Eurostat), y la situación no cambia porque nos preocupamos más de los que no lo necesitan y olvidamos a los que más lo necesitan, ¿qué va a pasar con todos esos chicos de 16 años sin formación? Hay que pensar que, hasta hace poco tiempo, existían oportunidades de empleo no cualificado en sectores como la construcción, pero esa salida ya no existe. ¿Qué pasará ahora?, ¿dónde van a acabar estos jóvenes? Me gustaría que reflexionarais y pensarais si no es realmente necesario que alguien empiece a pensar en estos chicos que, sin motivación (y en muchos casos, sin apoyo familiar) no llegarán a completar nunca sus estudios pero que, con un poco de apoyo y comprensión, pueden llegar a ser, en vez de nuestros futuros parados, nuestros futuros ingenieros, médicos o abogados. Y una cosa os puedo asegurar, si hay alguien verdaderamente agradecido en las aulas es este tipo de alumnado, que lo único que reclama es cariño, atención (probablemente la que, por su situación familiar, no encuentra en casa) y mucho mucho apoyo, humano pero también académico.

 

- Reducción de 3.000 profesores de Educación Secundaria en la Comunidad de Madrid: Este recorte afecta, en un principio a los interinos, y digo, en un principio, porque yo soy funcionaria y, de momento, no tengo ningún instituto asignado ni qué asignatura voy a impartir el próximo curso. Respecto al término interino me gustaría aclarar que, en la enseñanza, el interino no es sólo una persona que cubre una baja cuando otro profesor se pone enfermo, sino que son profesionales que han cubierto vacantes de año académico completo durante muchos años. Unas vacantes que, no se sabe por qué, no llegan a ofertarse en las oposiciones y ahora entiendo la razón, era una fórmula de contratación precaria que ha permitido despedir a 3.000 trabajadores sin pensárselo dos veces y sin la indemnización que corresponde a toda persona que lleva 15 años trabajando en una misma empresa. Además esto se traduce en medidas tales como el no envío de sustitutos si las bajas no superan los 15 días. En una oficina puede resultar comprensible una medida como esta porque, por ejemplo, puede existir margen para aplazar brevemente la entrega de un informe, ¿es asumible que unos alumnos estén 15 días sin profesor y por supuesto, sin hacer absolutamente nada en esas horas?

 

No puedo concluir sin hacer referencia a otro de los hechos que más me indigna de la Educación madrileña: un elevado volumen del presupuesto público que se destina a la Educación en esta Comunidad va a parar a colegios concertados, unos colegios en los que se permiten seleccionar al alumnado (desviando a los institutos y colegios públicos a la mayoría de población inmigrante que, aún pagando sus impuestos, se les deniega su ingreso), y donde, entre otras cosas, el profesorado es elegido a dedo y no mediante un larguísimo y durísimo proceso de selección. Por supuesto que tienen que existir colegios públicos, concertados y privados, pero ¿es admisible que en los institutos la precariedad de recursos sea escandalosa mientras el dinero público se destina a instituciones educativas privadas?

 

Es necesario restringir el gasto público, en eso estamos todos de acuerdo, pero no en la enseñanza pública, donde puedo asegurar que no sobran profesores sino que faltan muchos medios.

 

Como veis no corren buenos tiempos para la Educación pero, por favor, quisiera que cuando escuchéis que los profesores se manifiestan no caigáis en el error de pensar (como se está intentando vender en muchos medios de comunicación) que es porque van a trabajar dos horas más (estaríamos dispuestos a trabajar todas las que fueran necesarias si lo que con ello se buscara fuera mejorar el sistema educativo). La razón va mucho más allá y está relacionada con la calidad de la enseñanza, con el intentar atender las necesidades de aquellos que más lo necesitan. En definitiva, con intentar dar el mejor servicio público que es para lo que se nos paga.

UNETE



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