Ayer decidí publicar uno de los numerosos e-mails que llegan a mi bandeja de entrada diariamente con el fin de informar de los despropósitos que se están llevando a cabo en la Educación Pública de la Comunidad de Madrid. Hoy, opto por escribir unas palabras de mi propia letra intentando explicar las consecuencias que, a día 1 de septiembre, comienzan a percibirse como consecuencia de las medidas adoptadas.



