Ley de Seguridad Interior

En México es ya común tener una mala percepción contra los policías, según el INEGI en la Encuesta nacional de victimización y percepción sobre la seguridad pública del 2017 solo al 8.4% de la población le inspira mucha confianza la policía de tránsito y a un 26.1% le inspira algo de confianza. La policía preventiva municipal aunque mejor evaluada no deja se salir en un nivel de confianza bajo, el 9.4% de la población inspira mucha confianza en la policía municipal preventiva y un 28.7% de la población le inspira algo de confianza. Las policías estatales tampoco son bien vistas por los mexicanos aunque inspiran mayor confianza que las 2 anteriores. El 21.7% de los mexicanos le inspira mucha confianza y 35.3% de los mexicanos le inspira algo de confianza.

 

.4% de la población le inspira mucha confianza la policía de tránsito y a un 26.1% le inspira algo de confianza. La policía preventiva municipal aunque mejor evaluada no deja se salir en un nivel de confianza bajo, el 9.4% de la población inspira mucha confianza en la policía municipal preventiva y un 28.7% de la población le inspira algo de confianza. Las policías estatales tampoco son bien vistas por los mexicanos aunque inspiran mayor confianza que las 2 anteriores. El 21.7% de los mexicanos le inspira mucha confianza y 35.3% de los mexicanos le inspira algo de confianza.
Los comentarios en contra de la ineficacia de la policía, el abuso policial, la corrupción dentro de las instituciones de seguridad pública son regulares de escuchar pero de manera cuantitativa se ven reflejados claramente con los datos anteriores. Sin embargo la percepción popular deposita su confianza en el Ejército y la Marina de Mexico, teniendo el Ejército una percepción de mucha confianza en 50% y de algo de confianza en 28.8% mientras que la Marina tiene una percepción de mucha confianza de 55.5% y algo de confianza en 27.3%

Con la nueva Ley de Seguridad Interior se permitirá que el ejercito y la marina participen en actividades de seguridad interior si lo solicita el Ejecutivo federal, los gobernadores de los estados, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Mexico, la mayoria de las legislaturas estatales o el Senado.

Ante este contexto se entiende que en caso de disturbios, falta de orden o la razón que cualquiera de los antes mencionados considere una amenaza a la seguridad interior se podrá hacer uso del ejercito para regular esas zonas de conflicto. Pero realmente el uso del ejército para tareas de seguridad interior no representa una solución, países donde el ejército lleva a cabo tareas de policía se perpetúa la  violencia tal es el caso de la pasada guerra contra el narco en Mexico donde al menos 106,378 de personas fueron asesinadas.

A Pesar de que el ejército y la marina tengan un respaldo de la mayoría de la sociedad civil y se hayan ganado su confianza no deben de ninguna manera asumir el rol de policías. El ejercito se debe limitar a sus funciones de seguridad exterior y apoyo en desastres naturales, el pensamiento del soldado es la defensa nacional contra una amenaza exterior, los soldados están dispuestos hacer lo que sea por defender a su país Incluso si de acabar con la vida del enemigo se trata.

Si se le adjudica roles de policía al ejército se corre el riesgo de posibles violaciones a derechos humanos por el uso brutal de la fuerza, el uso de la fuerza que es capaz de llevar un soldado a la que puede llevar un policía es totalmente desigual, El soldado tiene la capacidad y el entrenamiento para poder llevar a cabo estrategias militares donde no importa a quien o en donde las aplique con el único fin de cumplir su objetivo, las problemáticas de seguridad pública nunca se comparara a la de una guerra, son escenarios totalmente distintos cuando se ve una problemática de seguridad pública nuestras instituciones siguen en funciones normales, la economía se ve afectada por robos y asaltos a negocios, mientras que en una guerra se carece de instituciones sólidas y pierde todo sentido el estado de derecho por la constante presencia de grupos armados en una zona determinada y la economía se ve frente a problemas de distribución y escasez fuertes, dichos escenarios son muy diferente. No abogo por la disolución del ejército, tiene mucha importancia consolidar un buen ejercito pero debe atender la seguridad exterior bajo ese contexto fueron entrenados e instruidos.

Otra problemática de esta ley es que el poderío militar queda por encima del poder civil, en un caso de que el Ejecutivo federal o cualquier otra persona en capacidad jurídica de solicitar la intervención del ejercito podrá utilizarlo a favor de perpetuarse en el poder y aferrarse a él incluso destruir o anular las funciones de instituciones del poder civil, medios al ejército no le faltaran para seguir ordenes segun la misma ley podrán instalar puestos de inspeccion, revision de vehiculos y personas y utilizar protocolos para el uso de la fuerza. Está ley pone en un gran riesgo al país de que cualquier persona con ideales pocos democráticos instaure un poder absoluto.

A pesar de la ineficacia policial o la presente inseguridad no debemos de permitir que el ejército se inmiscuya en asuntos de seguridad interior.

UNETE



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