El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet fue el más reformista desde el retorno a la democracia, no obstante sus reformas han sido aclamadas internacionalmente y tomadas incluso por su oposición, su coalición terminó con la más dura derrota desde 1999, por la incapacidad de posicionar un candidato, de ordenarse y tener que apoyar un independiente que terminó sitiado por sus asesores.



