Este artículo es una reflexión de quien ha tenido la enorme suerte de llegar a cumplir los 60 años con buenas condiciones de salud y bienestar general, sin pretender hacer un análisis psicológico ni medico de lo que significa llegar a esta edad cronológica, pues no me siento competente para abordar desde una perspectiva científica esta temática, pero si creo que puedo aportar con mis propias vivencias a que otras personas con quienes compartimos esta base etaria se sientan identificados y por qué no animados a escribir al respecto.




