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La Caperucita Roja y el complejo de Edipo según Sigmund Freud y Bruno Bettelheim.


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14/10/2017


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Micro-ensayo que hice sobre el Complejo de Edipo en la mujer y la Caperucita Roja, basándome en los estudios de Sigmund Freud y Bruno Bettelheim.


Es natural tanto en hombres como mujeres experimentar cierta rivalidad por su progenitor del mismo sexo, Freud lo definió como el deseo inconsciente de mantener una relación sexual con el progenitor del sexo opuesto y de eliminar al padre del mismo sexo, que se declina cuando el puber abre paso a la sexualidad adulta. Lo malo es cuando la rivalidad se vuelve rechazo y cuando la atracción sexual se vuelve amor pasional.

Según el Premio Nobel Bruno Bettelheim, la casa del bosque y el hogar paterno representan lo mismo; Caperucita es una niña en edad escolar que debe resolver las relaciones edípicas persistentes en el inconsciente, lo que puede hacer que se enfrente arriesgadamente a la posibilidad de ser seducida.

Caperucita actúa voluntariamente. No le asusta el mundo externo y reconoce lo atractivo que puede ser para ella. Allí radica el peligro. Si el mundo externo, más allá del hogar y de las tareas cotidianas, resulta demasiado seductor, puede inducir a actuar de nuevo según el Principio del Placer - lo cual, suponemos, ha evitado Caperucita gracias a lo que sus padres le han enseñado a favor del Principio de la Realidad-

Esta incertidumbre entre Principio de la Realidad y Principio del Placer se afirma cuando el lobo le dice - Mira qué flores más bonitas hay por aquí. Por qué no te fijas en las cosas bellas que hay a tu alrededor Me parece que ni siquiera oyes los pajaritos que cantan. Pareces absorta y preocupada, como si te dirigieras a la escuela; en cambio, todo lo que te rodea es hermoso y alegre.

La madre de Caperucita ya había advertido a su hija de este conflicto entre hacer lo que a uno le gusta y lo que uno debe hacer, al decirle: "no te apartes del camino principal y cuando llegues a casa de abuela no te olvides de darle los buenos días y no empieces a curiosear por todos los rincones. Evidentemente, la madre es consciente de la tendencia de Caperucita a apartarse del camino señalado y a espiar en los rincones para descubrir los secretos de los adultos.

El lobo disfrazado logra engañarla inquiere con preguntas relacionadas a los sentidos (oido, vista, tacto, gusto), el puber se sirve de ellos para entender el mundo que le rodea. Ella sabe que algo esta mal pero no tiene el nivel de conciencia para medir las consecuencias ni creer en sus pensamientos.

Caperucita Roja gusta a todo el mundo porque, a pesar de ser una persona virtuosa también cede ante algunas tentaciones, como tu o yo. Como la vida, confiar en las buenas intenciones de las personas, es arriesgarnos a multitud de trampas. Si no hubiera nada que agradable en la figura del lobo cruel, éste no tendría poder alguno sobre nosotros.

Es importante que comprendamos su naturaleza y sepamos qué lo es tan atractivo a nuestros ojos, por muy atrayente que nos parezca la ingenuidad, es peligroso seguir siendo ingenuos durante toda la vida.

Con esta "dulce" historia Caperucita intentara comprender la naturaleza contradictoria del personaje masculino al experimentar todos los aspectos de su personalidad: las tendencias egoístas, asociales, violentas y potencialmente destructivas del ello (el lobo); y los impulsos generosos, sociales, reflexivos y protectores del yo (cazador).

Sin embargo, el lobo no es únicamente el seductor masculino, sino que representa todas las tendencias asociales y primitivas que hay dentro de cada uno de nosotros.

Al abandonar las cualidades que debe poseer una niña en edad escolar, como el andar absorta y preocupada, Caperucita se convierte en la niña del período edípico que no busca más que el placer. Al ceder a las sugerencias del lobo, le ha dado también la oportunidad de comerse a la abuela.

Ni siquiera un niño de cuatro años puede evitar sorprenderse de lo que hace Caperucita cuando, en respuesta a las preguntas del lobo, le da las instrucciones precisas para llegar a casa de la abuela. ¿Cuál es el objetivo de esta información tan detallada, se pregunta el niño, sino el asegurarse de que el lobo pueda encontrar el camino?

En este punto, la historia se refiere a algunas dificultades edípicas que quedaron sin resolver en la niña, y el hecho de que el lobo la devore también a ella es el castigo que se merece por haberlo dispuesto todo de manera que aquél pudiera eliminar al personaje materno.

Sólo los adultos que están convencidos de que los cuentos son absurdos, pueden dejar de ver que en su inconsciente Caperucita está haciendo horas extras para librarse de la abuela.



Etiquetas:   Psicología   ·   Pedagogía   ·   Sociedad   ·   Psicoanálisis   ·   Trastorno de Personalidad   ·   Psicopatología

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