.
Así, la defensa del país
medio Europeo fue cayendo en un 2% del PIB, lo que llevó en este período a un
desarrollo en cuanto materia militar a EEUU, que actuaba como madre para
Europa. Mientras nos proporcionaba seguridad, nosotros reconstruíamos el
desastre propiciado los años anteriores. Pero tanto los norteamericanos, como
la población, esperábamos que una vez alcanzado dicho estado de bienestar, Europa volviera a retomar su poder
estratégico mundial, pero no fue así.
Esto conllevó una anexión,
lo que comenzó como una materia económica a una política con la fundación en
1993 oficialmente de la Unión Europea, que dotó de mayor independencia política
a Europa, dejando rencorosos a los estadounidenses, por no incluirlos dentro de
nuestro plan de Nuevo Occidente. Creado gracias a su seguridad “gratuita”
Haciendo uso del aforismo
de Abraham Maslow: “Cuando tienes un martillo todos los problemas te parecen
clavos”, podemos convertirlo en una analogía a la clara predeterminación de una
gran potencia como EEUU, a resolver sus conflictos de forma bélica. Pero esto
también, podría aplicarse de manera inversa, es decir, si no ostentas poder
militar, nunca querrás llegar a la resolución de conflictos bélicos. Lo que considero
que, aunque no todos, si es cierto que hay temas que no pueden arreglarse así.
La debilidad bélica
propicia al pacifismo y la diplomacia, al sentirse vulnerables. Pero también es
cierto, la necesidad del incremento del presupuesto en defensa por parte de
Europa, ya que el poder blando que ejerce EEUU, en la mayoría del continente
nos puede llevar, debido a su influencia, a una lucha ideológica donde no
sostendríamos nuestros propios ideales.
Es decir, es evidente la
influencia debido a lo contado anteriormente, que EEUU ejerce sobre Europa. Y a
la poca defensa estratégica y militar europea.
En mi opinión, Europa debería volver a aspirar a obtener una
defensa propia, volver a ser lo que fue, una potencia no solo económica, sino
militar. Ya que deberíamos de poder ser totalmente independientes para poder
ejercer nuestras propias ideas, y de apoyar al bando que queramos o con el que
estemos más de acuerdo sin ningún tipo de condicionamiento. Ya que todavía
arrastramos ciertos aspectos de la unión que se produjo en Occidente durante la
Guerra Fría.
“Estados Unidos seguirá
siendo la primera potencia mundial en 2030 en un mundo cada vez más cambiante”
Según estudios de The Economist.
Hecho que potenciará, sino
lo hace ya, una hegemonía que ostenta militarmente, y económicamente. Europa
debería de dotar a las nuevas
generaciones de comportamientos e ideales atávicos, de ideales de volver a
convertirnos en la potencia que antaño fuimos.
Solo si somos capaces de
poder llevar a cabo nuestra propia defensa, sin necesidad de que nadie nos
cubra los hombros, podemos empezar a tener mayor actividad en cuanto a
verdaderas ayudas humanitarias, en otros países, donde la diplomacia no es una
opción.
No abogo por una guerra a
sangre fría. Pero tampoco por un pacifismo irreal en un plano teórico y en una
zona de confort en el que sostiene hoy día la Unión Europea. Durante las
últimas décadas, Europa ha mejorado su nivel de vida, a cambio de la vida de
otros. Mientras, nosotros, nos engalanábamos con mejoras educativas,
sanitarias…los países que nos ofrecían seguridad, sitiaban y quizás, ellos
también mejorasen su nivel de vida, incrementando hasta un 7% del PIB, que se
invertía en defensa.
Cierto es que nunca
apretábamos el gatillo, pero qué bonito era soñar con cerrar los ojos y oír
solo el disparo de lejos mientras nos sumíamos en un momento de inactividad
militar en la que hoy nos encontramos. Atados de pies y manos, sin poder tener
autonomía de defensa en caso de cualquier tipo de percance, haciendo en dicho caso,
depender de otros países que sí la tienen, o simplemente, cerrando los ojos y
no participando.
Situación que nos
convierte obligados en sujetos pasivos de las circunstancias. Creo que ha
llegado la hora de dejar de teorizar los sueños de una joven Europa que se
sumió en un sueño de mejora después de
la horrible pesadilla que vivió. Es hora de despertar, de que tome las riendas
de su territorio y abogue por la defensa de esos Estados de Derecho, y esos
principios de igualdad y libertad, que
tanto aprecia a través de una buena defensa y actividad militar.
Si queremos cambiar este
mundo hobbesiano, que se rige actualmente por la lucha. Inhibirnos de la
violencia nos descalifica del poder. ¿Abstenernos ayuda realmente? Hablamos en
nombre de la paz, pero no actuamos para que esta se lleve a cabo, por la
paradoja misma del asunto. Pero, la paz no es más que otro estado de guerra.
(Poder blando) La visión un tanto hipócrita e introspectiva europea con
respecto al pacifismo y diplomacia, ha ayudado enormemente a superar el trauma
que la segunda Guerra Mundial dejó en este continente. Trauma que se reproduce
actualmente en otros lugares del mundo, com0 Oriente Próximo. Y al cual,
estamos cerrando los ojos. Apelo a nuestra memoria, y a nuestra compasión.
A lo largo de las últimas
décadas, europeos nos hemos alejado de la milicia, y del poder estratégico,
construyendo un muro de seguridad interna; que nos alejaba de todo lo que
sucedía en el jardín de nuestra casa. Aunque dormíamos más tranquilos si
dedicábamos menos del
1% del presupuesto total anual de la UE (poco más de 2 euros por
ciudadano) a la ayuda humanitaria
¿No escuchamos el sonido
de las balas, desde el salón tomándonos un té? O es que preferimos, ¿poner un
vals a todo volumen mientras echamos azúcar para endulzar la situación?
Si no recuerdo mal, Europa
era una coalición de países que abogaba “en los valores de respeto de la
dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de derecho y respeto de
los Derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a
minorías.” Según su artículo 2TUE, y que si no recuerdo mal “En sus relaciones
con el resto del mundo, la unión afirmará y promoverá sus valores e intereses y
contribuirá a la protección de sus ciudadanos.” Según el artículo 3.5 TUE.
¿Hasta cuándo seguirá
traumada Europa? ¿Cuántas personas han de morir en Siria, Afganistán, Irán
,Iraq…para que salgamos de nuestro cómodo y seguro salón, y dejemos de tomar
té? Para colaborar con la lucha que está
teniendo lugar ¡en nuestro jardín!