EP /New York / Sin duda , éstos largos años de reconstrución trajeron paradógicamente un gran beneficio ecómico para Estados Unidos y especialmente para Nueva York que atrajo y duplicó del mismo modo el turismo internacional. Para quienes conocieron y visitaron las torres gemelas o el World Trade Center del Bajo Manhattan era inverosímil imaginar que dos enormes moles de cemento hubiesen sido derribadas por terroristas suicidas. Un hecho que sin lugar a dudas y en el trasfondo de los neoyorquinos aún produce dolor y resquemor porque las significativas paralelas eran como “la niña de sus ojos”. Un orgullo que se desplomó junto a los sistemas de seguridad de un acontecimiento que , además , cambió los conceptos de invulnerabilidad y puntualizó al terromismo como pieza clave del nuevo enemigo a vencer.




