Anda últimamente la opinión pública escandalizada por las fechorías que la izquierda radical y antiespañola está perpetrando contra los turistas en Cataluña, Baleares, Valencia, o en San Sebastián. Podría considerarse un simple hecho anecdótico si no fuera por la carga que lleva detrás. Es otra muestra más de esa parte de España que se ha propuesto con todas sus fuerzas hundirnos a todos.



