¿Es posible superar el caos de Tránsito en Neuquén?

¿Es posible superar el caos de Tránsito en Neuquén?

 

. Es también una percepción común de quienes habitamos en esta ciudad, que hay pocos conglomerados urbanos patagónicos que superen el desorden y caos vehicular de que hace gala nuestra ciudad.

 

No se nos escapa que las concentraciones urbanas a nivel mundial y de nuestro país, con un constante aumento de vehículos y medios de transporte, genera problemas y conflictos de orden económico, ambiental y de convivencia  que cada vez se tornan mas complejo y difícil su resolución.

 

Pero no demos estar dispuestos a aceptar como una suerte de fatalismo que la ciudad de Neuquén no escapa a lo que sucede en otros países y ciudades que sufren problemáticas parecidas y por lo tanto, poco o nada se puede hacer.

 

Podemos observar que muchas ciudades vecinas, particularmente del Alto Valle y del interior neuquino,  con menos medios y posibilidades, gozan de un tránsito mejor ordenado y más seguro que el de nuestra ciudad.

 

En el ánimo y espíritu de ayudar al debate y soluciones que nos debemos, es posible señalar como algunas de las causas concurrentes en esta problemática la falta de una planificación en la estructura y la no superación de un sistema de estacionamiento medido con múltiples inconvenientes y que no cumple con las expectativas con que fue impuesto.

 

Ahora bien, dada la particularidad del asentamiento de los poderes Provinciales, particularmente del Poder Ejecutivo Provincial en nuestra ciudad, se impone y más allá de cualquier consideración política, el accionar y la realización de esfuerzos mancomunados entre los Poderes Municipales y Provinciales, para un plan integral de Seguridad Vial, donde brillen por su presencia y actividad, la educación, la infraestructura, la capacitación de los agentes involucrados, los controles y la concientización de toda la población que incluye a peatones y conductores de vehículos.

 

Se han de realizar campañas de concientización a la población, que generen un cambio de actitud y de conducta,  donde el ciudadano se vea obligado a cumplir con la reglamentación vigente y merituar el valor del respeto a la vida humana. Debemos educar y capacitar para el correcto uso de la vía pública y adecuar el sistema a las necesidades demográficas actuales y futuras de la ciudad, como así también, promover el desarrollo urbano y mejorar el tránsito y el servicio de transporte.

 

A nuestro modo de ver,  debemos fomentar el uso del servicio de transporte público, bicicletas y otros medios, lo que contribuiría a la ciudadanía a practicar otra forma de moverse, y concientizar sobre la necesidad de una nueva movilidad urbana , evitando así también, las dificultades que causa el uso abusivo del auto en la ciudad, como son la contaminación del aire, los ruidos molestos, la falta de accesibilidad al microcentro, la pérdida de tiempo por no contar con el espacio para estacionar y fundamentalmente cumplimentar en forma rigurosa todas las acciones positivas que le competen e incrementen la intensidad, calidad y efectividad de los controles vehiculares, apuntando específicamente sobre las infracciones que causan riesgo o peligro a los ciudadanos.

 

El control eficiente y cumplimiento de la Ley, se debe ejercer para lograr un cambio individual y social de actitud y que el Estado demuestre el “beneficio personal y social” del cumplimiento de esa ley,  que fue creada con el fin social de proteger la vida y facilitar la convivencia en el espacio compartido en la vía pública.

 

Es cierto también que el Estado y las autoridades tienen gran responsabilidad por las  muchas rutas y calles que no están en buen estado, ni bien señalizadas y que la metodología para la obtención de la licencia de conducir es insuficiente. Quizá no sea tan desquiciado pensar que la implementación reciente  del sistema  SCORING, o la del sistema de registro único –que está previsto en la Ley Nacional–, sean  parte de la solución. Quizá así, podamos acercarnos al perfil del conductor idóneo, seguro y responsable, con condiciones y habilidades básicas de conductor “apto” para circular dentro y fuera de la ciudad.

 

En fin, en una ciudad en crecimiento, implica la necesidad de mejorar su sistema vial, la regionalización del transporte, ya que también es parte importante, que se debe tener en cuenta al momento de tomar decisiones la afluencia de las localidades aledañas. Diariamente ingresan a Neuquén capital entre 20 mil y 30 mil vehículos , desde el oeste ( dato proporcionado por el peaje ) por trabajo o por distintos trámites, desde las localidades de Cipolletti, Allen, Fernandez Oro, Gral. Roca, Plottier, Senillosa, Centenario,  y por tanto es lógico pensar que la infraestructura  vial se vea totalmente desbordada .

Una ciudad en crecimiento tiene la necesidad de readecuar el sistema de transporte de pasajeros de las zonas y ciudades cercanas, y para ello mejorarlo con una visión interna y de articulación de la ciudad con su zona mas transitada, estructurando calles, paradas, estaciones y las terminales cercanas a la ciudad, de acuerdo a la nueva estructura urbana de la ciudad y poblacional, promoviendo el uso generalizado del transporte público urbano.

Es decir, se hace evidente y necesario un Plan de Planificación Estratégico que tienda a la modernización apuntando a una ciudad con el menor índice de daño ambiental e infraestructura vial correspondiente al modelo de transporte, estableciendo para ello proyectos y acciones que sumadas permitirán alcanzar el objetivo propuesto.

 

 

 

Sandra torres

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales