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Una
vez más ha vuelto a fracasar la banda populista, proterrorista y prochavista de
Pablo Iglesias. Precisamente, en el momento en que está saliendo corrupción de
su gente en ayuntamientos, comunidades autónomas y en el Parlamento nacional,
intentan borrar la difusión de las noticias con la presentación de mociones de
censura que a nada conducen. Incluso sigue sin dimitir el líder de la banda de ‘Podemos’,
a pesar de la demostración judicial de que disponía de fondos en paraísos
fiscales.
Se
ha puesto de manifiesto que en el ámbito podemita desconocen lo más elemental
del parlamentarismo español; para ellos es un foro de propaganda de sus
mediocres ideas y de sus desastrosos credos, además de la vulgaridad de su
permanente teatralidad. Pero la caradura e ignorancia de su líder no le impide
dar el toque serio al fracaso: "Si presentamos la moción es porque
queremos demostrar que hay alternativa a las políticas de Cifuentes; la
esperanza se abre paso". Nadie duda de que existan esas alternativas, pero
‘Podemos’ aún no ha aportado nada, excepto suciedad en sus actuaciones y
hechos: recuerden lo sucedido con Rita Barberá y con el exministro Soria, por
poner dos ejemplos cercanos.
Como
era previsible, se han estrellado en la Asamblea de Madrid, donde han hecho el
ridículo más sonoro. Ello se ha debido a la falta de programa, a la inutilidad dialéctica
de quienes han debatido y a la demostrada mediocridad de la presunta candidata
a presidenta de la comunidad. Todo se les ha diluido como un azucarillo. Es lo
que pasa cuando no hay nada que aportar, cuando falta preparación en la gente y
cuando algunos confunden el parlamento con la esquina de las cuatro calles
donde gritan con megáfono en mano.
Los
37 miembros del PSOE no han querido saber nada de los 'iluminati' que intentan
dar vida a la banda populista; por una vez desde hace tiempo, desde el partido
socialista han actuado con dignidad porque no se puede seguir en la posición en
que estaban instalados, lo que les llevaba a una caída libre en intención de
voto.
Cuanto
hemos presenciado en el pleno de la Asamblea ha sido un circo, un esperpento,
otra estupidez más de la banda, pero una estupidez que han pretendido que
sirviera de ensayo para la moción que se celebrará en el Congreso de los
Diputados y cuyo resultado ya conocemos. ¡Ya me dirán ustedes qué puede
defender en la Asamblea madrileña el tal Ramón Espinar, prototipo de
prevaricador, mentiroso y corrupto o, como dice la calle: corrompido!
Así
les cubre el pelo. Van de ridículo en ridículo. Parece como si les diera igual ‘planchar
huevos o freír corbatas’. Demuestran su incapacidad a diario. Ya se les conoce
por quedarse dormidos en las reuniones donde hay que trabajar y llevar
trabajadas las aportaciones. Muestran su aburrimiento en cuanto desconocen que,
dicho sea de paso, es la mayor parte de los temas que se debates; me gustaría
ver por un agujerito qué enseñan en sus universidades y cómo lo enseñan, si es
que lo enseñan y no lo desvirtúan. Todavía no han presentado nada eficaz. Solo
les interesa la destrucción de lo existente. Se les llena la boca de ‘porquería’
de los demás, sin darse cuenta de que mucha de esa ‘porquería’ es porque les
llega la ciénaga propia al cuello. ¡No pasarán!
Jesús Salamanca Alonso