Acercamientos a la muerte. parte tres.

 

.reeditor.com/columna/1423/12/cultura/sociedad/acercamientos/la/muerte/parte/dos">(Parte Dos)

¿Entonces podemos pensar nuestra propia muerte pero, no podemos experimentarla? Si y no, si podemos hacer un ejercicio del pensamiento, y no, no hay experiencia consciente posible; en el otro extremo y en el mismo punto está la frase de Epicuro en donde “la muerte no se siente mientras la persona viva y una vez muerta tampoco puede atormentar, pues ya no existe la persona” así “la muerte no es nada, ni cuando muere, ni aun cuando está vivo”[1] no cabe, no tiene forma de pensarse, ni de hablar de una aniquilación parcial o de experiencias post-mortem, no hay un punto de encuentro, no ofrece incertidumbre, todo se termina y punto, la muerte ya no parece tan terrible, la muerte es la aniquilación total de la persona o de mi persona. ¿Qué tanto es verdad que no debe preocuparnos la muerte o nuestra propia muerte? Una parte de la respuesta está en que Epicuro trataba sobre el problema de la felicidad, y veía en el temor a la muerte, como productor de infelicidad así, que se tenía que eliminar ese temor posiblemente convirtiendo en nada a la muerte.

 

Ahora ¿Por qué hacer un ejercicio de pensamiento para poder concebir mi propia muerte? Una respuesta simple a esta pregunta es que con este ejercicio se puede llegar a dar sentido a la vida, aun cuando no sea el único camino o medio para dar sentido.

 

Hacer este ejercicio me lleva a conocer el límite de mi conocimiento y de una contradicción entre pensar y tener experiencia sobre la muerte, ya que concebir y pensar son tomados como conocer, y la experiencia es el medio. 

 

Así el conocimiento es un hecho; en la vida práctica más inmediata y más simple conocemos objetos, seres vivos, seres humanos, donde el sujeto (el pensamiento, el hombre que conoce) y el objeto (los seres conocidos) actúan y reaccionan continuamente en una interacción perpetua. Las características generales del conocimiento son: A) Todo conocimiento empieza por la experiencia con una conciencia humana y en actividad práctica (movimiento de miembros y manos). B) El conocimiento humano es social, en la vida social otros seres humanos nos transmiten un inmenso saber ya adquirido. C) El conocimiento tiene carácter histórico, la inmensa labor del pensamiento consiste en que antes de llegar al conocimiento es preciso partir de la ignorancia, ello se gana metódicamente, ya que la verdad no está hecha toda de antemano.[2]

 

Como con la muerte no se cumple la característica de tener experiencia ya que la conciencia y la actividad práctica ha cesado, el conocimiento  mediato no se puede dar. Sí no se puede conocer el objeto no hay conocimiento.

[2] Lefebvre, Henri. Teoría del conocimiento en: Lógica formal, lógica dialéctica. México, Siglo XXI editores. 1986, p. 55. Las cursivas son mías.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales